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lunes, 31 de diciembre de 2012

Día de Luto



Hoy es un día triste para el Gran Priorato Templario de España, ya que ayer domingo 30 de diciembre, falleció el padre del hermano fr.+Enrique Terceiro. Nos han comunicado hace escasos minutos que hoy lunes 31 de diciembre, recibirá cristiana sepultura a las 16h.

Desde aquí le enviamos un fuerte, caluroso y fraternal trinitario abrazo templario, ofreciéndole nuestro consuelo con esta oración hacia el alma de su estimado padre:

¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre.
Por tu misericordia, ten piedad del padre del hermano fr.+ Enrique Terceiro y no recuerdes sus pecados.
Que su hijo pueda verlo de nuevo en el gozo de eterno fulgor.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.


Amén.

Desmentido de noticia



Desde la encomienda de Barcelona queremos desmentir la noticia publicada el pasado viernes 28 de diciembre, festividad de los Santos Inocentes en la cual explicábamos que D. Mario Conde Conde estaba publicando un nuevo libro titulado “Las cadenas del Sistema” y que éste asociaba a la masonería con las estrategias financieras de la Unión Europea.

Estamos convencidos de que una mente tan brillante como la del sr. Conde, seguramente continuará publicando libros. Quién sabe si algún día se atreverá a hablar sobre la masonería.

Desde Temple Barcelona, le enviamos un saludo.

viernes, 28 de diciembre de 2012

“Las cadenas del Sistema”



Mario Conde Conde, ex-presidente de Banesto y reconocido masón, nos reveló –con una sonrisa cómplice- que está elaborando un nuevo libro donde explicará cuál ha sido el papel de la masonaría europea en las dos últimas décadas en el mundo de las finanzas. El libro pretende poner al descubierto 'las guerras internas' entre los diferentes masones que han intentando influir en importantes dirigentes del parlamento de la Unión Europea; exponiendo el papel que adoptaron las grandes logias de Inglaterra y Francia tras la crisis financiera iniciada a mediados del año 2007.

Su autor, quien estuvo en la prisión de Alcalá-Meco, por el caso Banesto, nunca ha escondido su interés por la política, presentándose como candidato a la presidencia de la Xunta de Galicia con el partido 'Sociedad Civil y Democracia'.

Su futuro libro "Las cadenas del Sistema", se presenta como una obra explosiva y provocadora, donde su lectura no dejará indiferente al inquietado lector.

Entre Occidente y Tierra Santa



 Desde la encomienda de Barcelona volvemos al apartado histórico de la Orden del Temple, con la intención de esclarecer aspectos que rara vez se analizan entre los simpatizantes del Temple. Para ello hemos vuelto a seleccionar un nuevo texto del catedrático en historia Alain Demurger de su libro “Vie et mort de l’ordre du Temple”, donde nos explica el papel relevante que tuvieron los templarios entre Oriente y Occidente.

Desde Temple Barcelona estamos seguros que su lectura la encontraréis amena.

Informadores de Occidente

Sin entrar en doctas discusiones sobre las aportaciones de las cruzadas a Occidente y para limitarnos al Temple, señalemos que, si bien se da un vaivén constante entre las casas de Oriente y Occidente, el intercambio es desigual. El Oriente “consume” hombres, caballos, víveres, dinero; el Occidente se los proporciona. ¿Qué recibe a cambio? Hombres y noticias.

En primer lugar, hombres. Lisiados, enfermos, viejos. Las encomiendas de Occidente hacen también las veces de asilos y enfermerías. Se conoce bien la encomienda-hospital de Denney (Cambridgeshiere), en Inglaterra. Los templarios recibieron esta propiedad en 1170 como donación de la comunidad monástica de Ely. Muy pronto se especializó en el cuidado de los enfermos y, con esta finalidad, obtuvo numerosas donaciones de bienes y rentas. En 1308, los comisarios reales que vinieron a arrestar a los hermanos, encontraron sólo once: ocho eran ancianos, dos ya de edad y uno loco. Otra encomienda inglesa, la de Tagle (Lincolnshire), prestaba los mismos servicios. Había otras en toda Europa. A los hermanos enfermos de lepra se les reservaba una suerte particular. Debían dejar la orden y entrar en la de San Lázaro, orden militar igualmente, pero que acogía tan sólo a los leprosos.

Sin embargo, no todos los templarios de Occidente eran pacíficos jubilados. Tampoco neófitos que se preparaban para entrar en el servicio activo. Si se juzga por la carrera de los dignatarios, la de los templarios en general presentaba cierto movimiento.

Las órdenes militares están bien situadas para convertirse en los informadores privilegiados de Occidente. La red de sus casas se manifiesta eficaz. Ni el Temple ni el Hospital pueden cumplir su tarea sin un reclutamiento constante. Para atraer a los reclutas, hay que recordar sin tregua los peligros de la situación en Tierra Santa, las desdichas de los cristianos de Oriente, la agresividad musulmana. Los templarios adoptan muy pronto una política de información sistemática de Occidente, por medio de cartas. El príncipe Raimundo de Antioquia perece en la segunda cruzada. La ayuda del rey Balduino III y de los templarios no logra impedir el desastre. La orden ha tenido que pedir dinero prestado y se halla ahora escasa de recursos. Un templario escribe al maestre Everardo des Barres, entonces en Occidente (ha acompañado al rey Luis VII). Describe la situación y le urge para que regrese con hombres y dinero. Le pide que informe al rey y al papa de la situación. Y en efecto, Everardo vuelve a Jerusalén después de haber puesto al corriente de los hechos, no sólo al rey y al papa, sino también a Suger y a san Bernardo, relevos eficaces para hacer circular la información. En los años 1162-1165, Luis VIII recibe catorce cartas de Oriente; siete de ellas proceden de los templarios, que, en cada ocasión, exponen sus pérdidas y sus necesidades. El desastre de Hattin fue conocido en Occidente gracias a la carta de un templario superviviente, el hermano Thierry.

Cuando el papado emprende una política consecuente de apoyo a la cruzada, emplea los mismos métodos. Inocencio III se dirige a todo el que cuenta en Oriente para conseguir informaciones.

La propaganda no se encuentra nunca muy lejos de la información. En la Edad Media, la carta supone el instrumento privilegiado de ambas. La dura derrota de La Forbie, en 1244, en la que el Temple perdió trescientos hombres y el Hospital doscientos, dio ocasión a una guerra de comunicados epistolares entre Federico II, que hace a los templarios responsables de la derrota, y éstos, que naturalmente rechazan la acusación. El historiador inglés Mathieu Paris, muy favorable, como se sabe, a Federico II, reprodujo estas cartas.

El 26 de julio de 1280, el Gran maestre del Hospital, Nicolás Le Lorgne, escribe al rey de Inglaterra Eduardo I. Su carta parece un informe sobre el estado de Tierra Santa: “Os damos de buena gana a saber el estado de Tierra Santa […]. La dicha tierra se encuentra en bien débil parte y cada vez más vacía de gente de armas […]. Hay pestilencia de sequía, todo el trigo se ha estropeado; la mina de trigo candeal está a cuatro besantes y más”. Y Nicolás Le Lorgne reclama de Occidente trigo para “mantener a nuestros señores enfermos y a nuestros hermanos”.

Como los informadores más seguros de Occidente, los maestres de las órdenes son consultados por el papa o por los príncipes sobre todo lo que se relaciona con la cruzada. Clemente V convocó a Francia en 1306 al maestre del Temple, Jacobo de Molay, entonces en Chipre, para conocer la opinión de una persona cualificada.

¿Empobrecimiento templario en el siglo XIII?

Muchos consideran lógica la impopularidad creciente del Temple en el curso del siglo XIII. Examinaremos esta cuestión en otra parte, a partir de los textos de los contemporáneos. Ahora quiero simplemente subrayar, al término de este largo análisis sobre la “retaguardia” de la orden, el interés que tendría, para apreciar su impopularidad, destacar por una parte el movimiento de las donaciones, por otra parte el de las vocaciones. Se necesitaría para ello estudios comparativos sistemáticos (entre las regiones, entre las órdenes religiosas). Me limitaré a dar algunos ejemplos, con el solo objeto de poner las bases para una primera impresión.

El movimiento de las donaciones no es lineal. Se producen en oleadas, 1130-1140, 1180-1190, 1210-1220. En la segunda mitad del siglo XIII, se observa una clara regresión: ni siquiera diez donaciones en cincuenta años en la encomienda de Provins; rarefacción en Beaune; la implantación templaria en el Yorme termina hacia 1250; setenta y cuatro actas de donación y de venta durante el siglo XIII en Rouergue, contra doscientas diecinueve en el siglo XII; cuarenta y cuatro donaciones en Huesca hasta 1120, y catorce de 1220 a 1274; veintitrés donaciones en Tortosa (Aragón) de 1160 a 1220, y una sola después. La causa parece vista.

Sin embargo, sigue habiendo donaciones. Un señor del Barrois hace don de su feudo de doncourt-aux-Bois en 1306. Pero ¿cómo juzgar ese frenado, esa extinción a veces del movimiento? A. J. Forey señala que en Aragón se observa una disminución paralela de las compras (que se deben a una elección deliberada de los templarios). En Tortosa y su región, se ha observado que las donaciones a los establecimientos religiosos tradicionales disminuyen en el curso del siglo XIII, pero esta disminución no aparece hasta finales del mismo siglo en lo que se refiere al Temple y al Hospital. Por lo tanto, para apreciar correctamente la curva de las donaciones, hay que tener en cuenta otros factores: competencia de las nuevas órdenes mendicantes; evolución general de la sociedad, con un control más estricto de los dones; presión del poder real, que exige cada vez más dinero de sus súbditos; efectos de la crisis de la idea de cruzada, que no se limitan únicamente al Temple. Antes que la impopularidad del Temple, el movimiento de las donaciones invita a considerar el problema de la impopularidad del conjunto de las casas religiosas.

Habría que considerar además otro aspecto. ¿Se da también una crisis de vocaciones? A. J. Forey hace un paralelo entre la disminución de las donaciones y las compras y la disminución de los contratos de confraternidad. Es posible. Pero en vísperas de la detención de los templarios, seguía habiendo novicios. Las medias de edad observadas entre los hermanos de Lérida interrogados en 1310 son reveladoras: veintisiete años para los dieciocho sargentos, menos de veinte años para los ocho caballeros. En París, entre los templarios detenidos e interrogados en 1307, uno tiene diecisiete años, otro ha recibido la capa el 16 de agosto de 1307.

Los ejemplos expuestos son demasiado fragmentarios para sacar de ellos la menor conclusión, a excepción de la siguiente: seamos prudentes antes de señalar con el dedo a los templarios. Que son impopulares no suscita ninguna duda, pero no más que muchos otros.  

jueves, 27 de diciembre de 2012

El número de abortos aumenta con el gobierno de Rajoy



Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir con todos vosotros una noticia que publicó ayer miércoles la página Forum Libertas, donde pone de manifiesto que el Partido Popular que con su gestión de gobierno, ha logrado aumentar el número de abortos en España. No podemos entender que con tanto “tijeretazo” la única partida presupuestaria que no ha sido recortada fue la del aborto. Nos parece totalmente injustificable se mire por donde se mire, que los gobernantes españoles defiendan el asesinato del ‘nasciturus’.

Desde Temple Barcelona queremos compartir íntegramente la noticia con todos vosotros para arrojar más luz a esta triste situación.

Fotografía del presidente Mariano Rajoy y la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad Ana Pastor

ForumLibertas.com
Para ser exactos, 118.359 abortos, con un crecimiento en relación al año anterior del 4,7%. Dos evidencias se aprecian con una simple ojeada. La primera es que la nueva ley, en contra de lo que decían sus defensores, no solo no ha detenido el número de abortos sino que los ha incrementado. La segunda razón, y nos duele tener que plantearlo en estos términos, pero son los que responden a la realidad, una vez más el Gobierno del PP significa un aumento importante en el número de abortos. Algo parecido sucedió en la época de Aznar, con un crecimiento rampante ante la absoluta indiferencia del Gobierno. No es que estemos atribuyendo una relación directa, claro que no, estamos diciendo que simplemente dejando que las cosas continúen como estaban, si son malas, no hacen otra cosa que empeorar. El Partido Popular se comprometió a modificar la ley y el ministro Gallardón reiteró que antes de fin de año habría un borrador. A estas alturas, el tiempo ha pasado y ni tan solo ha abierto consultas con las partes interesadas para llegarse a formar un criterio.

Los datos muestran la aberración de la nueva ley y confirman lo que ya sabíamos con la anterior legislación, basada en los supuestos sin ningún tipo de control. Se trata de esta cifra: el 90% de los abortos realizados ha sido a petición de la mujer acogiéndose al derecho que le otorga la ley de abortar al hijo simplemente como expresión de su deseo. Es fácil constatar que ésta es la cobertura legal que ahora existe para la que los años anteriores se acogían de manera inadecuada al supuesto de enfermedad psíquica de la madre. Es la constatación escandalosa de lo que siempre hemos dicho: que España ha funcionado teóricamente durante muchos años con la ley de supuestos y, en la práctica, con la colaboración de gobiernos, jueces y fiscales, con la más absoluta libertad para abortar. Ésta es otra constatación, pero hay más. El número de abortos por anomalías fetales incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave o incurable es solo del 0,3%, y aquéllas que presentan grave riesgo para la vida o salud de la embarazada es solo del 7,3%, en total menos del 8 %. En España, los abortos que tendrían justificación por este caso, en el 2011, serían menos de 10.000. La diferencia es espantosa. Tampoco aparecen registrados el número de víctimas por violación, que confirma una vez más que se trata de una tipificación absolutamente marginal.

Constátese, a mayor abundamiento de lo dicho, que el grupo de grave riesgo para la salud de la embarazada es de solo el 7,3%. Han desaparecido, pues, aquellas magnitudes superiores al 90% que se producían con la antigua ley y que señalan lo dicho, que España ha vivido años y años bajo la ilegalidad más flagrante en algo tan delicado como es el respeto a la vida. Y en esto, evidentemente, el principal autor es el PSOE, porque es el que gobernó más tiempo; pero el PP lo hizo durante ocho años y no alteró para nada aquella situación, que tiene como mascarón de proa y del escándalo a Morín y el juicio que se ha cerrado en Barcelona y del que se espera sentencia a principios de este año.

La nueva ley, en contra también de lo anunciado, no hace otra cosa que aumentar el uso de centros privados. Menos de un raquítico 2% abortan en centros públicos. El predominio de este negocio ya es absoluto, y esto viene favorecido por la aplicación de recursos públicos, en una cuantía desmesurada y en época generalizada de recortes. En España, el Gobierno recorta todos los capítulos menos uno, el de los abortos, y esto se traduce en el generoso trato que las Comunidades Autónomas otorgan a estas clínicas. Es una piedra de escándalo que exista tal flujo de dinero público para una actividad privada. Si esto sucediera en otro campo, el PSOE e Izquierda Unida pondrían el grito en el cielo, pero como se trata del aborto, santo y seña de su identidad, lo admiten y celebran. Qué desgracia la de un país que unos, cuando tienen oportunidad de gobernar, se muestran insensibles ante el fundamento de la vida, el derecho a nacer, mientras los otros han convertido a la muerte en su signo de identidad.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Descubriendo a María Magdalena: La Magdalena en los evangelios: IIª parte




Desde la encomienda de Barcelona, quedaba pendiente tratar la segunda parte de la visión que encierran los evangelios sobre la figura de María Magdalena. Hoy, día de san Esteban, -mártir cristiano que fue lapidado ante los ojos de san Pablo-, que tras su muerte el cristianismo dejó de ser considerado una secta del judaísmo, para convertirse en religión universal. Hemos querido compartir con todos vosotros en tan importante celebración,  los evangelios de Lucas y de Juan, extrayéndolos de la obra “Els evangelis secrets de Maria i de la Magdalena. La història amagada” del teólogo catalán Lluís Busquets.

Desde Temple Barcelona, estamos seguros que el texto os gustará.

El Evangelio de Lucas

Analicemos ahora Lucas, el último de los sinópticos, para quien la Magdalena forma parte de las discípulas galileas (Lc 23, 49). El autor de éste parece tener una lista de mujeres diferente: la Magdalena, Juana y la desconocida Susana, según Lc 8, 2-3, que ya hemos mencionado, pues contiene la problemática mención de “María, la denominada Magdalena, de la que salieron siete demonios” y sobre la cual tendremos que volver a hablar. Lucas aporta otro lado interesante: la escena de dos hermanas, Marta y María (Lc 10, 38ss), absolutamente paralela a la ya mencionada de Juan (Jn 12, 2ss). Por lo que a los contextos de muerte y entierro se refiere, son éstos:

Contexto de la crucifixión: Todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea se mantenían a distancia, viendo estas cosas. (Lc 23, 49)

Conviene retener que, aquí, no cita ningún nombre de discípula femenina y que Lucas sitúa a las mujeres atisbando la crucifixión desde lejos (como debió de suceder en realidad, porque ni una crucifixión era propia de mujeres –aparte de que la sangre y el tacto de un cadáver contaminaban la pureza necesaria para la fiesta de la Pascua- ni, al parecer, como ya hemos repetido, los romanos permitían séquitos de los ejecutados).

Escenario del entierro: Había un hombre llamado José, miembro del Consejo, hombre bueno y justo […]. Era de Arimatea […]. Se presentó a Pilato, le pidió el cuerpo de Jesús y después de descolgarlo, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro excavado en la roca en el que nadie había sido puesto todavía. Era el día de la Preparación y apuntaba el sábado. Las mujeres que habían venido con él desde Galilea fueron detrás y vieron el sepulcro y cómo era colocado su cuerpo. Luego regresaron y prepararon aromas y mirta. Y el sábado descansaron según el precepto. (Lc 23, 50-56)

Para Lucas, aunque no cite el nombre de las mujeres piadosas y quien verdaderamente se ocupe del entierro sea José de Arimatea como en Mc y Mt, los protagonistas del entierro son los mismos: ellas y él.

Intención embalsamatoria, sepulcro vacío y visión: El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro. Entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían qué pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Asustadas, inclinaron el rostro a tierra, pero les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recordad cómo os habló cuando estaba todavía en Galilea […] Regresaron, pues, del sepulcro y anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que referían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago y las demás que estaban con ellas. Pero a ellos todas aquellas palabras les parecían desatinos y no les creían. Con todo, Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se inclinó, pero sólo vio los lienzos y se volvió a su casa, asombrado por lo sucedido. (Lc 24, 1-12)

El fragmento prosigue con la aparición a los discípulos de Emaús (Lc 24, 34-35), la aparición en el cenáculo el mismo día (Lc 24, 36-49) y, acto seguido, la Ascensión cerca de Betania (Lc 24, 50-52). A diferencia de Mc y Mt, los apóstoles no se mueven de Jerusalén, puesto que el Evangelio acaba diciendo que “estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios” (Lc 24, 53). El libro de Hechos de los Apóstoles remacha el clavo, ya que asegura que Jesús resucitado “les ordenó: No os vayáis de Jerusalén” (Hch 1, 4).

Lucas, pues, difiere de Marcos y Mateo, no sólo en el nombre de las mujeres (Lc cambia a Salomé por Juana, citada en 8, 2-3), sino en el mandato de no moverse de Jerusalén cuando los otros evangelistas recogía la orden de ir a Galilea; por otro lado, vuelve a documentar la intención embalsamatoria de Marcos. No obstante, la Magdalena está presente en los tres, al menos en el entierro. A partir de Juan, su nombre tendrá peso entre las apariciones del Crucificado.

El evangelio de Juan

Si Lucas difiere de Marcos y Mateo, Juan todavía diferirá más de los sinópticos. Habría que contextualizar estos textos en relación con la revitalización de Lázaro (Jn 11, 1ss) y con la cena en casa de los hermanos en Betania con la unción de María (Jn 12, 1-8), pero no podemos tratar este Evangelio de manera diferente a los otros; analicemos, entonces, los mismos marcos de los otros autores en el caso del Evangelio de Juan.

Contexto de la crucifixión: Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Klopas, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. (Jn 19, 25)

Es decir, Juan corrige los sinópticos y considera un error de éstos el no haber situado preeminentemente a la madre y los familiares de Jesús cerca de la cruz y los incorpora. Ahora, además de la Magdalena, última en la relación, hay dos/tres familiares de Jesús. Si consideramos “mujer de Klopas” en yuxtaposición (y no en aposición) de “María”, tendríamos a la madre, dos tías, la hermana de su madre y la mujer de Klopas (posiblemente su tío, hermano de José). Desaparecen, claro está, las mujeres citadas por otros evangelistas, esto es, Salomé, Juana y María, la madre de Santiago el Menor, pero sigue estando muy presente María Magdalena. Y aparece el hecho de confiar su madre al desconocido “Discípulo amado”… ¿Quién es este Discípulo amado? No se trata del apóstol Juan, el hermano de Santiago el Mayor e hijo de Zebadeo, sino de un personaje influyente (¡conseguirá la entrada de Pedro en casa de Caifás!), lo cual explica dos cosas: primera, que Jesús, desconocedor de la reacción de sus hermanos y de su localización si ponían tierra de por medio tras la crucifixión, le confiara a su madre; segunda, que quizá lo siguiera en su periplo hasta Éfeso, ya que cuando los romanos arrasaron Jerusalén, a este Juan, como personaje influyente, seguro que le tocó emprender el camino del exilio.

Escenario del entierro con embalsamamiento incluido: Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió. Fueron, pues, y retiraron su cuerpo. Fue también Nicodemo –aquel que anteriormente había ido a verle de noche- con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los aromas. Conforme a la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde había dio crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús. (Jn 19, 38-42)

Tres anotaciones antes de continuar. En primer lugar, sólo el Evangelio de Juan menciona a Nicodemo en el marco del entierro de Jesús. En realidad, le ha hecho aparecer antes en 3, 1ss y 7, 50ss. ¿Se trata de un simple dato redaccional? En segundo lugar: ¿Quiénes eran José de Arimatea y este Nicodemo? Según diferentes fuentes judías, José de Arimatea no era miembro del Sanedrín (¿no habría avisado a Jesús de que iban a por él, dándole tiempo a escabullirse y poner tierra de por medio?), sino que pertenecía a un Beth Din (Tribunal inferior), entre diversos que existían en Jerusalén. Incluso se ha interpretado el término “Arimatea” como “harin mathais” (el lugar de los muertos), de manera que, según Alonso, José del lugar de los muertos (¿cementerio?) habría tenido la misión de asegurar que los cadáveres de los ajusticiados pudiesen recibir sepultura de acuerdo con las normas rituales de la pureza judía, ya que la costumbre romana era dejar los cuerpos de los crucificados a merced de perros, carroñeros y alimañas. Nicodemo sería, pues, una suerte de funcionario municipal que acompañaba a José. En tercer lugar, las “cien libras de mirra y áloe”, como medida de capacidad romana equivaldría a quince litros de especias (el cadáver habría quedado macerado en perfume líquido) o a cuarenta kilos (para cubrir todo el cadáver de perfume seco). Crossan escribe: “Obviamente, Juan pretende subrayar que Jesús recibió un entierro no sólo real, sino divino”. Sea como fuere, debemos percatarnos de que Juan, después del entierro, las mujeres no están presentes para nada como si lo están en los sinópticos; es más, el embalsamamiento no se produce después de la fiesta, sino antes de la sepultura.

Sepulcro vacío y apariciones: El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús quería, y les dice: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde le ha puesto. Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero. Se inclinó y vio los lienzos en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve los lienzos en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a los lienzos, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús resucitaría de entre los muertos. Los discípulos, entonces, volvieron a casa. (Jn 20, 1-10)

Por lo tanto, en el caso de Juan sólo María Magdalena acude al sepulcro –se convierte en la discípula por antonomasia de todas las discípulas seguidoras de Jesús-, antes del alba. Ella avisa a Pedro y al Discípulo amado, que acuden al sepulcro. El segundo, viendo que el cuerpo de Jesús ha desaparecido, cree que ha resucitado. Se trata ya de una elaboración literaria de la fe en la resurrección.

A continuación, el Evangelio sigue con la aparición a María Magdalena:

Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: Mujer, ¿por qué lloras? Ella les respondió: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré. Jesús le dice: María. Ella se vuelve y le dice en hebreo: Rabbuní –que quiere decir ‘Maestro’-. Dícele Jesús: Deja de tocarme, que todavía no he subido al Padre. Peor vete a mis hermanos y diles: Subió a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios. Fue María Magdalena y dijo a los discípulos: He visto al Señor, y que había dicho estas palabras. (Jn 20, 11-18)

Cuatro comentarios breves a esta perícopa, la única en la que se basan quienes consideran que hubo algún tipo de relación íntima –amorosa o matrimonial- entre Jesús y María Magdalena. En primer lugar, la Magdalena se lamenta porque piensa que se han llevado a su Señor (“Señor” en el sentido de Kyriós, de modo divinizado) y no sabe dónde buscarlo. Por eso pide al hortelano que le diga dónde está, porque ella se hará cargo del cadáver, lo cual –el argumento es de los que suponen alguna relación sentimental entre la Magdalena y Jesús- sólo podía hacer una mujer si existía algún tipo de relación íntima o parental con el muerto. Éstos, evidentemente, aducen que trata igualmente de “Señor” al hortelano y a su “amigo/amante/marido”, y por ello restan importancia al trato de Jesús como “Señor”, en el sentido de divinidad-realeza, que le otorgaron las comunidades paganorromanas convertidas al cristianismo.

Con todo, sin querer aplicar aquí el denominado argumento de posterioridad (la Magdalena no sabe que el hortelano es Jesús, pero el escriba que redacta/copia el Evangelio sí, y de ahí el tratamiento de “Señor”), toda esta argumentación cae por su propio peso si tenemos en cuenta la elipsis que se da en el versículo 16. María Magdalena ha reconocido a Jesús una vez que la ha llamado por su nombre en tono afectivo, como pueden hacer dos enamorados, es cierto; pero ella no le replica con ninguna interjección cariñosa (“¡Querido!”, “¡Amor!”…), sino con una plabra en hebreo que le ensalza por encima de los hombres normales: “¡Maestro!”. Y, diciéndoselo, cae a sus pies y le adora. (¡A un marido se le quiere, pero no se le adora tomándole por una divinidad!) Esta elipsis vale su peso en oro. Jesús todavía ha de reprender a la Magdalena y decirle: “Deja de tocarme, que todavía no he subido al Padre” Todo el evangelio de Juan supone un descenso de Jesús de los cielos y un retorno al Padre, y aquí nos encontramos en el centro de su punto de inflexión. Se da todavía una chispa residual de pureza judaica (la Magdalena no puede besar los pies de Jesús y adorarlo –cosa que sí hace en Mt 28, 9-, ya que, de la misma manera que un muerto contamina a un vivo, un vivo puede contaminar un cuerpo resucitado o contaminarse él), pero resulta más que evidente que este Jesús ya no es, en la elaboración literaria, ningún amante/marido de la mujer. Cuando, por otra parte, poco después, en clara oposición a lo dicho, Jesús exigirá a Tomás que le toque para comprobar sus llagas: (Jn 20, 27), no está hablando con alguien vivo en su fe capaz de contaminarlo, sino con un incrédulo sin vida.

Queda, en tercer lugar, la constatación de que el ascenso de Jesús Padre, su entrada con cuerpo resucitado en la gloria, se produce el mismo día de la resurrección, hecho que parece entrar en contradicción con la perícopa de la Ascensión de Lucas (Hch 1, 3ss). En realidad debemos concluir que la Resurrección, Ascensión y Pentecostés son tres plasmaciones de un mismo acontecimiento, como refleja la propia Bíblia de Montserrat. No en vano, hemos indicado que Gaudí, en la fachada de la Pasión -¡y no la de la Gloria!- del Templo de la Sagrada Familia de Barcelona, plasma la Ascensión y el descenso del Espíritu Santo en forma de paloma junto a la crucifixión. ¡Para él, crucifixión, resurrección, ascensión y Pentecostés también son lo mismo!.

Finalmente, no podemos dejar de constatar que la Magdalena, en Juan, constituye el eslabón de la cadena que relaciona la resurrección de Jesús, experimentada y “percibida” por ella de manera particular –y “percibir” no es ver físicamente- junto con los apóstoles Pedro y el otro, el incógnito “Discípulo amado”. Lo cual tienen una importancia capital. Ella se convierte en la discípula de Jesús por antonomasia por ser testigo de su resurrección; ella es el eslabón de cadena de la testificación de la resurrección, ya que es ella quien anuncia a los discípulos: “He visto al Señor”. De ella dependemos todavía los creyentes de hoy. En el futuro, cuando las historias sobre Jesús diverjan y se busque una “norma” para acercarse a la verdad, los discípulos cualificados procurarán mantener en la medida de lo posible que sólo se puede denominar “apóstoles” a aquellos que hubieran seguido a Jesús, lo hubiesen visto después de la muerte y hubiesen recibido una misión del galileo. La Magdalena cumple estos requisitos incluso mejor que Pablo, que se considerará el abortivo de los apóstoles (1Co 15, 8), gracias a la visión del Resucitado camino de Damasco.

La Magdalena se convierte, por tanto, en una verdadera “apóstol” de Jesús. ¿Quizá por eso, desde un cierto machismo jerárquico dominante, poco después no se quiso considerar que una mujer alcanzara este alto grado de trato con el Nazareno y fue degradada al papel de endemoniada y de prostituta arrepentida?  

martes, 25 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!



Desde la encomienda de Barcelona queremos desearos una Feliz Navidad y que el espíritu del recién nacido Jesús, se expanda por todo el horizonte de la humanidad, como lo hiciera la estrella de Belén, para que inundados de amor, nos comportemos como los pastorcillos que deseosos de ver y tocar al Hijo de Dios, acudieron hasta Él.

¡Feliz Navidad!

lunes, 24 de diciembre de 2012

Desde Temple Barcelona os animamos a que meditéis sus versículos.



Desde la encomienda de Barcelona volvemos a recuperar este cuarto y último domingo de Adviento, para que de comienzo la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Con Él se cumplió la profecía de las Sagradas Escrituras y con Él el Verbo se convirtió en Carne para que la Palabra del Padre pudiese ser escuchada por los hombres.

‘En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. 
Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo,
exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor".’ (Lc 1, 39-45)

Reflexión:

Isabel, la madre de Juan el Bautista, en avanzada gestación siente como su en su vientre, su futuro hijo “salta de alegría” al escuchar la voz de María, también embarazada de unos cuantos meses. El Espíritu Santo le reveló a Isabel la Buena Noticia de que María será la portadora del Señor, cumpliéndose de ese modo las Escrituras.

Plegaria:

¡Señor! Al igual que Isabel fue inundada por la revelación del Espíritu Santo y entendió el cumplimiento de la profecía, te pido que me des la fe necesaria para que jamás caiga en el error de no creer en tus palabras. ¡Hazme merecedor de Ti! 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Descubriendo a María Magdalena




Desde la encomienda de Barcelona continuamos con el apartado dedicado a conocer mejor a la enigmática María Magdalena. Par ello hemos recuperado un nuevo escrito del teólogo catalán Lluís Busquets de su obra “Els evangelis secrets de Maria i de la Magdalena. La història amagada”, donde esta vez nos ayudará a entender mejor el papel de esta última, ya que la Magdalena está presente en los cuatro evangelios canónicos tanto en el contexto de la crucifixión, sepultura de Jesús y en el evangelio de Juan, también en el contexto de la resurrección.

Desde Temple Barcelona, estamos convencidos que su lectura os cautivará.

María Magdalena en el evangelio de Marcos

El evangelio de Marcos es el más antiguo, según la mayoría de los expertos, y la Magdalena aparece en el triple marco de la crucifixión, el entierro y el sepulcro vacío:

Contexto de crucifixión: Después de la muerte de Jesús, de rasgarse el velo del Sancta Sanctórum del Templo y de la confesión de fe del centurión romano, dice así: ‘Había también unas mujeres mirando desde lejos, entre ellas, María Magdalena, María (la madre) de Santiago el Menor y (de) Joset (,) y Salomé, que le seguían y le servían cuando estaba en Galilea, y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén’ (Mc 15, 40-41)

Escenario del entierro: ‘Y ya al atardecer, como era la Preparación, es deceir, la víspera del sábado, vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba también el Reino de Dios, y tuvo la valentía de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. Se extrañó Pilato de que estuviese muerto y, llamando al centurión, concedió el cuerpo a José, quien, comprando una sábana, lo descolgó de la cruz, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en roca; luego, hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la de Joset se fijaban dónde era puesto’ (Mc 15, 42-47)

Intención embalsamadora, sepulcro vacío y visión: ‘Pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamarle. Y muy de madrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, van al sepulcro. Se decían unas a otras: ¿Quién nos retirará la piedra de la puerta del sepulcro? Y levantando los ojos ven que la piedra estaba ya retirada; y eso que era muy grande. Y entrando en el sepulcro vieron a un joven sentado en el lado derecho vestido con una túnica blanca, y se asustaron. Pero él les dice: No os asustéis. Buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado; (ha resucitado), no está aquí. Ved el lugar donde le pusieron. Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo. Ellas salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas, y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo’. (Mc 16, 1.4-8)

Unos breves comentarios antes de continuar. Fijémonos, en primer lugar, en que Salomé desaparece del marco del entierro; además, se considera una interpolación el “ha resucitado” del versículo 6 (por eso lo hemos escrito entre corchetes); en tercer lugar, ya hemos visto que el relato del sepulcro vacío es una creación de Marcos, según el profesor Crossan; finalmente, los doce últimos versículos de Marcos son una añadido que depende de Mateo, Lucas y Juan, con lo cual, la cita de Marcos 16, 9 de este agregado, en el contexto de las apariciones (“…se apareció primero a María Magdalena de quien había expulsado siete demonios”) no es textualmente válida, pues depende de Lucas, según todos los expertos. (Ello no significa que no existiera una tradición antimagdaleniana que la creía ex endemoniada en el momento del añadido). Por lo tanto, no es preciso analizar el contexto de las apariciones hasta el Evangelio de Juan: la perícopa de las apariciones en Marcos es espuria y depende de él; la de Mateo, según Crossan, es invención del autor del Evangelio para preparar la aparición a los apóstoles, y en Lucas no se produce ninguna aparición a mujeres concretas.

María Magdalena en el evangelio de Mateo

Comparemos ahora a Marcos con Mateo en los mismos contextos literarios.

Contexto de la crucifixión: ‘Había allí muchas mujeres mirando desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirle. Entre ellas estaban María Magdalena, María, la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebadeo (= Salomé). (Mt 27, 55-56)

No es necesario advertir que identificamos Joset/José y que, si Salomé es la mujer de Zebadeo, coincide con Marcos.

Escenario del entierro con inclusión de la vigilancia: ‘Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue. Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas frente al sepulcro’. (Mt 27, 57-61)

El fragmento, con los mismos actores –José de Arimatea y las mujeres-, coincide sólo en parte con Marcos; fijémonos en que, en Marcos, las mujeres (la “otra María” es la madre de Joset/José) velan activamente para saber dónde han depositado el cadáver; aquí parece que el cuerpo ya haya sido enterrado y que sólo contemplen el lugar, casi con actitud de reverencia y adoración. Esto sólo nos da a entender que es un texto posterior, rozando la catequesis: para los creyentes en Jesús –segundas comunidades- su cuerpo debía ser adorado. También hemos de retener los versículos que siguen –la petición por parte de los sumos sacerdotes y de los fariseos a Pilato de desplegar un pelotón de guardias para vigilar el sepulcro, cosa que logran- se encuentra sólo en este evangelista, hecho considerado por los expertos un añadido tardío.

Visión, guardias como muertos, sepulcro vacío y falsificación de los hechos: ‘Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose, hizo rodar la piedra y se sentó encima de ella. Su aspecto era como el relámpago y su vestido blanco como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado; no está aquí, (ha resucitado, como había dicho). Venid, ved el lugar donde estaba. Y ahora id enseguida a decir a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. Ya os lo he dicho. Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos’. (Mt 28, 1-8)

Respecto a Marcos, la elaboración de Mateo es evidente. Las mujeres no acuden al sepulcro con intención de ungirle; el joven al que encuentran en Marcos se ha convertido en Mateo en el ángel que hace rodar la piedra y se posa sobre ella, como guardándola de una manera bastante diferente a la de los temblorosos guardias que se quedan como muertos; se repite el mandato de no tener miedo y que el cuerpo del Crucificado-Resucitado no está donde esperaban encontrarlo. Sigue el mandato de correr a anunciar a los discípulos que les precede en Galilea y que allí le verán (Mt 28, 7). El final es una completa reelaboración:

‘En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, se asieron de sus pies y le adoraron. Entonces les dice Jesús: No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea, allí me verán’. (Mt 28, 8-10)

El fragmento coincide con Marcos en el mandato de viajar a Galilea; sin embargo, ahora Mateo añade que vayan a relatar su experiencia a los discípulos (no cita a Pedro en particular, como hace el agregado de Marcos) y Jesús se les aparece y repite las palabras del ángel; la adoración, obviamente, es un producto literario posterior. Hay discusión sobre la fuente del soborno a los soldados para falsificar los hechos (Mt 28, 11-15). Según Mateo, los once (Judas se ha “colgado”, Mt 27, 5) se marchan a Galilea, Jesús se les aparece, le adoran y les otorga el mandato misional de bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28, 19), lo cual supone ya un estadio elaborado de la teología de la Trinidad. (Próximamente trataremos los evangelios de Lucas y Juan)

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Benedicto XVI: “La fuerza espiritual triunfa sobre la violencia”.



Desde la encomienda de Barcelona también queremos compartir con todos vosotros una noticia que ha sido publicada en la página de Forum Libertas y queremos compartir con todos vosotros por el mensaje esperanzador que nos ofrece el Papa para mitigar la violencia.

Es difícil entender cómo es posible que a una persona se le pueda pasar por la cabeza de manera premeditada y fría atentar contra un grupo de personas –en el caso del municipio de Newtown a niños- por el mero hecho de matar.

Desde Temple Barcelona nos sumamos a las condolencias y rezamos para que el Altísimo acoja las almas de las víctimas.

ForumLibertas.com

El papa Benedicto XVI envió un mensaje de condolencia a las víctimas de la masacre perpetrada este viernes, 14 de diciembre, en una escuela de Estados Unidos en el que dice que reza por ellas y por sus familias y que pide a Dios que consuele a todos los afectados.

La última hora de la investigación apunta a que Adam Lanza fue el autor de la masacre y que tenía todavía “cientos” de balas disponibles para el fusil y las pistolas con las que asesinó a veinte niños y seis adultos en la matanza escolar en Newtown. Lanza tenía “múltiples” cargadores de alta capacidad, de treinta balas cada uno, para el fusil de asalto semiautomático que portaba, explicó el teniente Paul Vance, portavoz de la policía estatal de Connecticut, en una conferencia de prensa. Lanza acabó con su vida cuando en cuanto escuchó llegar a la policía.

El mensaje papal fue enviado al administrador diocesano de Bridgeport (EEUU) Jerald A. Doyle, a través del Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, según una nota de la oficina de prensa de la Santa Sede.

El papa -señala el comunicado- fue inmediatamente informado del tiroteo perpetrado en la escuela elemental Sandy Hook, donde murieron 27 personas, 20 de ellas niños, y quiso transmitir su más sincero dolor y asegurar su cercanía y sus oraciones por las víctimas, sus familias y por todos los que están afectados por estos acontecimientos tan impactantes.

“Como consecuencia de esta tragedia sinsentido, el Papa pidió a Dios nuestro Padre que consuele a todos los que lloran y le rogó también que apoye a toda la comunidad con la fuerza espiritual que triunfa sobre la violencia a través del poder del perdón, la esperanza y la reconciliación del amor”, concluye la nota.

El tiroteo, ocurrido en Newtown, un pequeño y tranquilo poblado de 27.000 personas, a 96 kilómetros al noreste de la ciudad de Nueva York, es la tragedia más grande en un recinto educativo en Estados Unidos desde la masacre de Virginia Tech en 2007, donde murieron 33 personas, incluido el autor del tiroteo.

El Papa insta a que la justicia ponga fin a los desequilibrios sociales

Benedicto XVI alentó también este fin de semana a la caridad y afirmó que las indicaciones de San Juan Bautista sobre no robar, no maltratar, ni extorsionar a nadie, siguen siendo actuales.

En el tradicional rezo del Angelus dominical el papa dijo que "la justicia requiere que se supere el desequilibrio entre quien tiene lo superfluo y quien le falta lo necesario", mientras que la "caridad empuja a estar atento al prójimo y a sus necesidades", en lugar de defender los propios intereses de uno.

El Papa se dirigió en el tercer domingo de Adviento a los miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro del Vaticano para el tradicional rezo del Angelus dominical. Antes del rezo, Benedicto XVI habló de la figura de Juan Bautista en el que se puede ver "un criterio de justicia, animada por la caridad".

Según el papa, "la justicia y la caridad no se oponen, son en cambio necesarias entre sí y se complementan la una a la otra".

Asimismo a través de la figura de Juan Bautista frente a los recaudadores romanos que aprovechaban su cargo para robar, el Papa subrayó la necesidad de cumplir el séptimo mandamiento, "no robar".

También la relación del Bautista con los soldados enviados por Roma "otra categoría dotada de un cierto poder", le llevó a advertirles de no maltratar, ni extorsionar a nadie."La conversión comienza por la honestidad y el respeto a los otros, una indicación que vale para todos y especialmente para quien tiene mayor responsabilidad", aseguró el Obispo de Roma.

Por ello, refirió el papa Ratzinger, las indicaciones del Bautista "son siempre actuales porque también en nuestro mundo complejo las cosas irían mejor si cada uno observase estas normas de conducta". 

martes, 18 de diciembre de 2012

Concesión de la ‘medalla de oro’ Foro Europa 2001



Quiero agradecer a Foro Europa 2001, en especial a su presidente D. José Luis Salaverria Palanca, la concesión de la medalla de oro que ha recibido mi persona por la difusión pública de los valores de la Orden del Temple, que tuve ocasión de recoger el pasado viernes 14 diciembre en el Gallery Hotel de la ciudad de Barcelona.
Deseo hacer extensivo dicho premio, a todos mis hermanos del Gran Priorato Templario de España SMOTH-MIT y de manera muy especial a los que somos partícipes de la encomienda de Barcelona; ya que sin el trabajo y la actividad de todos ellos, este galardón no tendría sentido alguno.
Nuestra sociedad está atravesando momentos delicados que deben hacernos reflexionar de manera profunda sobre la importancia que tiene el trabajo colectivo para la consecución de objetivos que sirvan para beneficiar al conjunto de todos los ciudadanos. Las personas formamos parte activa de un sofisticado engranaje que hace posible la transmisión de ideas y labores necesarias para lograr los resultados esperados.
Teniendo en cuenta estos factores, la Unión Europea ha tenido a bien desde su creación a mediados del siglo pasado y debe continuar ofreciendo la posibilidad a sus conciudadanos, de que se sientan identificados con el espíritu histórico de Europa, tal y como se recoge en el Preámbulo del Tratado de la Constitución Europea, donde se constatan su herencia cultural, religiosa y humanista, a partir de la cual se han venido desarrollando los valores universales de los derechos inviolables e inalienables de la persona humana, la democracia, la igualdad, la libertad y el Estado de Derecho con la intención de que los que en ella habitan, avancen unidos hacia el progreso y  la prosperidad de todos ellos, sin olvidarse de los más débiles y desfavorecidos, obrando en pro de la paz, la justicia y la solidaridad en el mundo.
Cabe reseñar que la Orden del Temple fue una institución internacional que estuvo presente no sólo en Tierra Santa, sino también en prácticamente todo el Viejo Continente. Los templarios, desde sus orígenes, se comprometieron en la defensa del concepto cristiano en el marco de un orden mundial, siendo útiles en el desarrollo unificador de Occidente. La decisión adoptada por el papa Clemente V en disolver eclesiásticamente el Temple, provocó que la influencia de los templarios en las instituciones monárquicas de las distintas regiones de la Cristiandad remitiera, llevando a los que las gobernaban a que se preocuparan en dar prioridad a la creación y potenciación de la nación-estado, en detrimento del concepto medieval de un Sacro Imperio que permitiese la consolidación y la defensa del cristianismo frente a las amenazas del mundo musulmán en Occidente.
En la actualidad, la Unión Europea, representa a aquel posible Sacro Imperio que se desvaneció de la escena europea adquiriendo un mayor protagonismo la nación-estado, descuidándose el interés colectivo en favor del individual. Esa experiencia pasada debe servirnos para que los que amamos y servimos al Temple y residimos en esta renovada Europa, nos impongamos la obligación de mirar hacia el futuro sin perder de vista los valores de nuestro pasado; trabajando por la paz, la justicia, la libertad, el respeto y el amor hacia los más necesitados, como inspiración para el logro de un mundo más equitativo.
Fr.++Ramón Villar Reyes
Comendador de Barcelona
SMOTH-MIT

lunes, 17 de diciembre de 2012

Evangelio dominical: “El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto"



Desde la encomienda de Barcelona volvemos a compartir con todos vosotros el evangelio dominical de ayer 16 de diciembre, tercer domingo de Adviento. Coincidiendo con el período del evangelista Lucas, sus versículos están impregnados de incuestionable sensatez donde Juan el Bautista pone de manifiesto el ideal que promulgará Jesús como Hijo de Dios.

Desde Temple Barcelona deseamos que su meditación os sea beneficiosa.

‘La gente le preguntaba: "¿Qué debemos hacer entonces?".
El les respondía: "El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto".
Algunos publicanos vinieron también a hacerse bautizar y le preguntaron: "Maestro, ¿qué debemos hacer?".
El les respondió: "No exijan más de lo estipulado".
A su vez, unos soldados le preguntaron: "Y nosotros, ¿qué debemos hacer?". Juan les respondió: "No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo".
Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías,
él tomó la palabra y les dijo: "Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.
Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la paja en el fuego inextinguible".
Y por medio de muchas otras exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Noticia.’ (Lc 3, 10-18)

Reflexión:

Juan el Bautista nos muestra claramente que tuvo el don de la profecía y predicó antes que lo hiciera Jesús utilizando el ordenamiento del Padre. Anticipó la Buena Noticia y con ella preparó el camino del que más poderoso que él para que cuando Éste se mostrase al pueblo, lo supieran reconocer.

Plegaria:
¡Señor! Muéstranos humildes para que sepamos obrar en tus mandatos y sepamos reconocer a tu Hijo en su retorno al mundo, como supo hacerlo Juan el Bautista.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Las iglesias de los templarios


 
Desde la encomienda de Barcelona continuamos con el apartado pensado para conocer mejor la historia de la Orden del Temple. Para ello hemos elegido un nuevo texto del catedrático en historia, Alain Demurger, de su obra “Vie et mort de l’ordre du Temple”, donde nos explica algunas creencias –a veces acertadas y otras equivocadas- sobre la arquitectura de las iglesias vinculadas a los templarios.
Desde Temple Barcelona os deseamos que su lectura os sea de ayuda.
Fotografía aérea del Anástasis del Santo Sepulcro de Jerusalén.
Sean castillos o simples casas fortificadas o granjas, todas las encomiendas disponen de un lugar de culto, una capilla dentro del mismo edificio o, con mayor frecuencia, una dedicación autónoma situada en las proximidades del convento. Esas capillas no deben confundirse con las iglesias parroquiales destinadas a las necesidades espirituales de los miembros de la orden, celebrando en ellas el culto los hermanos capellanes. Pero los templarios abren fácilmente sus puertas a los vecinos con gran perjuicio para los párrocos, que ven alejarse así a los feligreses, con los recursos que éstos les proporcionan. Un elemento entre otros del litigio entre el clero secular y las órdenes monásticas.
En ocasiones, ocurre sin embargo que esas capillas constituyen el núcleo de nuevas parroquias. Aunque llegadas con retraso a la vida rural, las órdenes militares contribuyeron a modificar la red parroquial. En la diócesis de Limoges, ciertas zonas poco pobladas, como la meseta de Millevaches, estaban sub-equipadas y poco servidas en materia religiosa. Unas treinta parroquias tuvieron su origen en torno a una capilla templaria u hospitalaria. En 1282, un acuerdo entre el obispo de Limoges y el preceptor del Temple de Limoges menciona diecisiete capillas. Doce de ellas se convirtieron en iglesias parroquiales. En España, en las regiones recién conquistadas, el Temple y el Hospital se encargan de la defensa, pero también de la organización de los fieles, en espera del establecimiento de estructuras regulares.
Las imaginaciones fértiles multiplicaron las iglesias del Temple, de la misma forma que multiplicaron los castillos. Los aficionados al esoterismo se lanzaron sobre las capillas como los cazadores de tesoros lo hicieron sobre los castillos. Viollet-le-Duc dio nacimiento a un mito sin ningún fundamento, aunque no fuera más que estadístico. Según él, los templarios construyeron iglesias en rotonda conforme al modelo del templo de Salomón, a menos que fuese conforme al del Santo Sepulcro, partiendo de la misteriosa alquimia de los números.
Élie Lambert destruyó ese mito en un artículo pionero. Los estudios sistemáticos emprendidos después permitieron aclarar las cosas. Por una parte, las iglesias de plano central (en rotonda o poligonal) son la excepción entre las construcciones religiosas del Temple; por otra parte, éste no tiene la exclusividad de ellas. Los pocos ejemplos conocidos se refieren a edificios construidos con cuidado, pertenecientes a encomiendas importantes. En oriente, sólo la capilla de doce lados de la poderosa fortaleza de Châteaux-Pèlerin pertenece a este tipo. En Francia, la primera iglesia del Temple de París tenía la forma de una rotonda, con una cúpula sostenida por seis columnas. Es la única de su género, puesto que la de Metz no pertenece en modo alguno a los templarios. En Laon, la capilla del Temple forma un octógono, con altar en hornacina frente al pórtico de entrada.
Por consiguiente, dos formas: rotonda circular y polígono de ocho o doce lados. La primera tomó por modelo la Anástasis del Santo Sepulcro. Pero no se trata de ninguna novedad, ya que la capilla palatina de Aquisgrán se inspiraba también en ella. En el siglo XI, se construyeron iglesias ad instar Dominici Sepulchri: Neuvy-Saint-Sepulcre, que data de 1042, Selestat (1094), Paderborn, Bolonia. Si bien sólo sabemos de un ejemplo de este tipo que sea obra de los templarios en Francia, conocemos varios en Inglaterra: Old Temple en Londres, Temple Bruer, Douvres, Bristol, Garway. También allí otros utilizaron el modelo, además de los templarios, por ejemplo en las iglesias del Santo Sepulcro de Cambridge o de Nort-hampton. La voluntad de imitar la Anástasis se une a una “traición anglonormanda”, según la expresión de Élie Lambert, más generalmente a una antigua tradición celta, ocultada en otras partes. No obstante, las dos realizaciones más bellas de este tipo se encuentran una en Portugal, en el castillo de Tomar, la otra en Segovia. Esta última alberga una reliquia insigne, un fragmento de la Verdadera Cruz.
Por lo tanto, las capillas en forma de rotonda no tuvieron en la orden del Temple más que una difusión restringida, aunque precisa. Se relacionan con una tradición de capilla palatina cuyo modelo debió de ser la de Aquisgrán.
En cuanto a las iglesias de forma poligonal, no tienen nada en común con el Santo Sepulcro, que las capillas precedentes imitaban de manera más o menos consciente. Ciertos autores han creído poder relacionarlas con el templo del Señor en Jerusalén, la Cúpula de la Roca, que, como se sabe, tienen la forma de un octógono. En realidad, existe en Occidente una tradición de capilla octogonal que se expresa sobre todo en las capillas de los cementerios. Tal es el caso del octógono que se expresa sobre todo en las capillas de los cementerios. Tal es el caso del octógono de Montmorillon, durante mucho tiempo atribuido erróneamente a los templarios. La capilla templaria de Laon corresponde a este tipo: ocho lados, sin deambulatorio anular y cobertura en forma de linterna. Pero su modelo no se halla en Oriente, sino en el mismo Laon, en el cementerio de la abadía de Saint-Vincent, donde se construyó una capilla octogonal antes de la llegada de los templarios a la ciudad.
Tradiciones occidentales diversas y la voluntad e imitar el Santo Sepulcro, y exclusivamente éste, explican el desarrollo de este tipo de construcción a partir del siglo XI. El Temple, entre otros, hizo levantar algunas, en forma de rotonda o en forma de polígono. Pero se trata de excepciones.
¿La regla? Iglesias rectangulares muy sencillas. La mayor parte de las capillas castrenses de Cataluña, Aragón, Castilla y Tierra Santa (Tortosa, Châtel-Blanc) pertenecen a este grupo, que se divide en dos subgrupos.
Se trata en el primer caso de una capilla rectangular de una sola nave, de quince a veinte metros de largo y de cinco a siete metros de ancho, con muros espesos y bien construidos, flanqueados de contrafuertes planos; vanos estrechos, en general en grupos de tres, se inscriben sobre un presbiterio plano. La iglesia está cubierta por una bóveda de cañón partida, con arcos perpiaños en toro, que determinan bovedillas en la nave, casi siempre tres.
En el segundo caso, la iglesia presenta características idénticas salvo en el punto: el presbiterio es un ábside semicircular, coronado por una bóveda de cascarón.
En el suroeste francés, J. Gardalles y C. Higounet han enumerado entre las edificaciones todavía existentes y aquellas de las que se conservan rastros seguros (el Temple de Burdeos, por ejemplo), diez establecimientos templarios, tres con presbiterio en ábside, seis con presbiterio plano y uno cuya forma se ignora. Los establecimientos hospitalarios son todavía más numerosos, ya que se cuentan veinte con un presbiterio plano. En ningún caso se trata de una arquitectura típicamente templaria. Gardelles y Higounet presentan, por lo demás, las capillas rectangulares con presbiterio en ábside como un modelo corriente, que aparece de Comminges a Bretaña, de Navarra a Borgoña.
Según estos autores, el tipo de bresbiterio plano no tuvo más que una difusión limitada. Sólo representado en Gironde y en el Lot-et-Garonne, abunda en cambio en Charente-Maritime (Grand y Petit Mas Deu, Malleyrand, Angles), en Poitou, en Berry, en Yonne (Saulce d’Island). Constituye, pues, un tipo regional, propio del centro y el oeste de Francia, vinculado a las tradiciones locales. Lo mismo que muchos otros, el Temple y el Hospital se sirvieron de los arquitectos regionales.
Sin embargo, este tipo de construcción parece más extendido de lo que pensaron J. Gardelles y C. Higounet, puesto que tres capillas de Brie (Champaña) –Coulommiers, Chevru y Coutran- se ajustan a ese plano, lo mismo que la capilla de Fontenelle en Borgoña. Se trata de monumentos sencillos, fácilmente imitables. Eso explicaría su difusión a partir de un centro aquitano.
La decoración esculpida de las capillas es rudimentaria y se ha evocado la influencia del Císter, hostil a toda decoración suntuosa. Conviene mostrarse prudente, ya que algunas de ellas están pintadas. El problema reside en saber si esa decoración de color fue querida por los templarios. Los célebres frescos de la capilla de Cressac, en Charente, se deben a la generosidad del donador, deseoso de asegurar la perennidad de su recuerdo. Representan caballeros armados que atacan a los sarracenos. Dichos caballeros no son templarios, sino cruzados; al fondo, sin embargo, saliendo de una ciudad, se distingue a tres caballeros del Temple. En cambio, los frescos de la iglesia San Bevignate de Perusa (Italia), son uno de los raros ejemplos de un decorado querido (¿y realizado?) por los templarios. Numerosas iglesias del siglo XIII estuvieron decoradas y se conservan vestigios de esa decoración: en el suroeste de Francia, Magrigne, La Grave, Montsaunès. La decoración es con frecuencia geométrica, con una flora estilizada, líneas y ganchos. No hay más que un paso, y se franqueó, para invocar la influencia árabe, el esoterismo. ¿Y por qué no, en esa Edad Media en que reina el simbolismo? Pero los templarios no fueron los únicos en utilizar fórmulas idénticas, y no olvidemos que existen tradiciones locales vivaces. ¿Por qué los templarios, que demostraron una capacidad de adaptación tan extraordinaria a las condiciones locales, tanto en la explotación como en la administración de sus bienes (pensemos, por ejemplo, en su adaptación a las áreas lingüísticas), no habrían de hacer lo mismo en el campo de la arquitectura y del arte? No por eso deja de ser cierto que, si bien no hay una escuela internacional de arte de los templarios, éstos utilizaron ampliamente, a través de Europa, un tipo de construcción homogénea, sencilla y práctica. Ellos y los hospitalarios.