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viernes, 30 de marzo de 2012

Los movimientos en pro de la paz


Desde la encomienda de Barcelona, recobramos el apartado dedicado a indagar sobre la historia de los templarios. Esta vez, el catedrático en historia, Alain Demurger, nos acerca al mundo medieval, enseñándonos la importancia que tenía la Iglesia en la sociedad y cómo mediaba ante los problemas terrenales. Por ello hemos seleccionado unas líneas publicadas en su libro “Vie et mort de l’ordre du Temple”.

Desde Temple Barcelona, deseamos que su lectura os aclare algunas cuestiones.

Guerra justa o guerra santa son los caminos más cortos hacia la paz. La paradoja no es más que aparente, puesto que en la Edad Media la paz se concibe como el mantenimiento del orden requerido por Dios. A partir de san Agustín, el lazo entre guerra justa y paz queda firmemente anudado.

“Debemos querer la paz y no hacer la guerra salvo por necesidad, ya que no se busca la paz para hacer la guerra, sino que se hace la guerra para obtener la paz. Sed, pues, pacíficos, incluso en el combate, a fin de que, gracias a la victoria, conduzcáis a los que combatís a la dicha de la paz” (carta 305).

Guerra justa, guerra santa y cruzada permanecen así asociadas a la paz. La guerra santa procura la paz, y ésta sólo es durable gracias a la guerra santa. Con toda lógica, san Bernardo aplica a casos concretos la fórmula siguiente: restablecer la unidad de la Iglesia, por la guerra santa en caso necesario, equivale a hacer obra de paz. Y cuando más tarde, en 1147, predica la cruzada en Vézelay, insiste sobre la agresión musulmana y, por lo tanto, sobre la guerra justa que permitirá restablecer la paz.

La noción de paz se aplica a situaciones concretas, las de un mundo en plena mutación, donde reina la violencia. Violencia agravada por el desarrollo de una categoría social nueva, la caballería. Hacia el año mil, los caballeros, profesionales del combate a caballo, son los causantes de disturbios, los bandidos, raptores de doncellas y ladrones de los bienes de la Iglesia denunciados por los clérigos. Son esos señores castellanos de Île-de-France cuyas fechorías describe tan bien Suger, abad de Saint-Denis, en su Vie de Louis VI le Gros.

Esta violencia no conoce límites cuando se produce la declinación del poder real durante el reinado de los primeros Capetos. Demasiado débil, el rey no cumple ya su misión de justiciero, de defensor de los pobres (hay que entender por pobres a todos aquellos que, cualquiera que sea su posición social, no pueden defenderse por sí mismos), de las viudas y los huérfanos. Única fuerza todavía sólida, la Iglesia intenta paliar la deficiencia real y contener la violencia. Reunidos en concilios o sínodos provinciales, los obispos proclaman la paz de Dios, destinada a proteger a ciertas personas (los pobres), poner al abrigo ciertos bienes (bienes de la Iglesia, aperos campesinos), ciertos lugares (iglesias, cementerios) contra la agresividad de los caballeros.

En el curso del siglo XI, la Iglesia va más lejos todavía e intenta imponer la tregua de Dios. Prescribe a la caballería abstenerse de la violencia ciertos días (el domingo), durante ciertas fiestas (Pascuas, período de Cuaresma). Al hacerlo, se resigna a lo inevitable para salvar lo posible, puesto que acepta, fuera de esos días consagrados, que los caballeros se dediquen libremente a sus ocupaciones habituales, que no tienen nada de inocentes.

Y en el momento en que la tregua de Dios se extiende, principalmente en Francia. Adalberón de Laon elabora su célebre esquema de la organización tridimensional de la sociedad: los que rezan, los que combaten y los que trabajan. La coincidencia no debe nada al azar. Así se reconoce el lugar del caballero en la obra de Dios. A condición de guiarle, de disciplinar sus instintos belicosos y de orientarlos en la buena dirección, el caballero puede servir a la obra de Dios. A la Iglesia le corresponde llevar a cabo esta “recuperación”, dispuesta, en caso necesario, a castigar con rigor a los rebeldes que se obstinen en perturbar la paz. A la sanción clásica de la excomunión, la Iglesia añade una penitencia adaptada a la condición caballeresca, la peregrinación penitencial, que, como veremos, llegará a ser uno de los componentes de la idea de cruzada. En fin, como último recurso, pondrá en marcha una operación punitiva contra el causante o los causantes de la perturbación; la guerra justa, llevada a cabo bajo la responsabilidad de clérigos, con el concurso de príncipes laicos, en primer lugar el rey. Esta guerra alía a los buenos contra los malos; los buenos se encuentran entre los caballeros, pero también en las comunidades parroquiales, dirigidas por sus sacerdotes. Las milicias de paz tienen un emblema común, la cruz.

Suger nos relata una operación de este género. Él y algunos otros se enfrentan a las fechorías de Hugo de Puiset. Estamos en 1111 y, para acabar con la víbora, ha sido preciso recurrir al rey. “Hugo no se preocupaba ni por el rey del Universo ni por el rey de Francia […] y la emprendió contra la muy noble condesa de Chartres y contra su hijo Teobaldo.” Dirigiéndose al rey, le recuerdan “que debía al menos considerarse que las iglesias habían sido oprimidas, los pobres sometidos a pillaje, las viudas y los huérfanos víctimas de vejaciones muy impías, en resumen, la tierra de los Santos y los habitantes de esta tierra entregados como presa a la violencia”. El rey y el conde sitian a Hugo en su castillo. Un primer asalto, fallido, deja a la hueste real abatida…

“…cuando la fuerte, la todopoderosa mano de Dios todopoderoso quiso que se le reconociese como único autor de una venganza tan manifiesta y tan justa. Estaban presentes las comunidades de las parroquias del país. Dios suscitó el vigoroso aliento del heroísmo en un sacerdotes calvo, a quien le fue dado, contra la opinión de los hombres, el poder de cumplir lo que aparecía como imposible para el conde en armas y para los suyos…”

Luis VI tuvo que intentarlo tres veces, en 1111, 1112 y 1118, antes de imponerse al señorial saqueador. Vencido, Hugo partió en peregrinación a Tierra Santa, donde murió. Como puede juzgarse por la muestra, la empresa de pacificación no era fácil de realizar. Su objetivo consistía no sólo en corregir al pecador, sino también en convertirlo, a fin de que se pusiese al servicio de Cristo. La actuación de los gregorianos resulta fundamental en este camino hacia la salvación, en que el caballero bandido se convierte en caballero de Cristo (miles Christi).

jueves, 29 de marzo de 2012

Benedicto XVI visita México y Cuba



Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir con todos vosotros las noticias que hemos recibido del Servicio de Información del Vaticano sobre el viaje del Santo Padre Benedicto XVI a tierras de nuestros hermanos hispanoamericanos.

El Papa visitó primeramente México para posteriormente dirigirse hacia Cuba. En ambos países fue recibido con honores y el pueblo inundó las calles para escuchar al vicario de Cristo, dándole numerosas muestras de cariño.

Los temas políticos, aunque son importantes, no deben desplazar a un segundo plano el discurso evangelizador de Benedicto XVI; ya que esto es lo más importante del viaje a tierras americanas. Por ello y como hay un gran número de seguidores de la página de Temple Barcelona repartidos por todo el Nuevo Continente, a todos ellos va dedicada la entrada de hoy jueves.

Desde Temple Barcelona os enviamos un caluroso y fraternal abrazo y estamos dichosos de que podáis haber disfrutado de la presencia del Papa y de sus bendiciones.

EL PAPA SE DESPIDE DE MEXICO REITERANDO SU LLAMAMIENTO A LA SOLIDARIDAD

Ciudad del Vaticano, 27 de marzo de 2012 (VIS).-Benedicto XVI se despidió ayer de México con un discurso pronunciado en el aeropuerto de León al que llegó a las 9,00 de la mañana (hora local).

El Papa reafirmó al presidente federal Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y a las diversas autoridades civiles y religiosas que lo saludaron, que el fin de su visita a México no era el fin de su afecto y su cercanía a un país que llevaba muy dentro de sí.

“Ante la fe en Jesucristo que he sentido vibrar en los corazones, y la devoción entrañable a su Madre -invocada aquí con títulos tan hermosos como el de Guadalupe y la Luz- que he visto reflejada en los rostros, deseo reiterar con energía y claridad un llamado al pueblo mexicano a ser fiel a sí mismo y a no dejarse amedrentar por las fuerzas del mal, a ser valiente y trabajar para que la savia de sus propias raíces cristianas haga florecer su presente y su futuro”, dijo el pontífice.

“También he sido testigo de gestos de preocupación por diversos aspectos de la vida en este amado país, unos de más reciente relieve y otros que provienen de más atrás, y que tantos desgarros siguen causando. Los llevo igualmente conmigo, compartiendo tanto las alegrías como el dolor de mis hermanos mexicanos, para ponerlos en oración al pie de la cruz, en el corazón de Cristo, del que mana el agua y la sangre redentora”.

“En estas circunstancias, aliento ardientemente a los católicos mexicanos, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder a la mentalidad utilitarista, que termina siempre sacrificando a los más débiles e indefensos. Los invito a un esfuerzo solidario, que permita a la sociedad renovarse desde sus fundamentos para alcanzar una vida digna, justa y en paz para todos. Para los católicos, esta contribución al bien común es también una exigencia de esa dimensión esencial del evangelio que es la promoción humana, y una expresión altísima de la caridad. Por eso, la Iglesia exhorta a todos sus fieles a ser también buenos ciudadanos, conscientes de su responsabilidad de preocuparse por el bien de los demás, de todos, tanto en la esfera personal como en los diversos sectores de la sociedad”.

“Queridos amigos mexicanos -concluyó- les digo ¡adiós!, en el sentido de la bella expresión tradicional hispánica: ¡Queden con Dios! Sí, adiós; hasta siempre en el amor de Cristo, en el que todos nos encontramos y nos encontraremos. Que el Señor les bendiga y María Santísima les proteja”.

Finalizado su discurso, el Santo Padre se embarcó con destino a Cuba, donde está previsto que aterrice a las 14,00, hora local, (21,00 hora italiana)

EL PAPA CONFIA A LA VIRGEN EL FUTURO DE CUBA “POR CAMINOS DE RENOVACIÓN, PARA EL BIEN DE TODOS LOS CUBANOS”

Ciudad del Vaticano, 28 marzo 2012 (VIS).-Ayer por la mañana, a las 9.30 (16,30 hora de Roma), el Santo Padre llegó al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, donde fue acogido por el arzobispo de Santiago y el Rector. El Papa se detuvo a rezar ante el Santísimo, y, seguidamente, ante la imagen de Santa María, encendiendo una vela y recitando la oración de la Virgen de la Caridad del Cobre, ritual del Año Jubilar que concede a los peregrinos la indulgencia plenaria.

A continuación, desde la entrada principal, saludó y bendijo a los fieles reunidos en la plaza y en la larga escalinata que lleva al santuario: “Reciban el cariño del Papa -dijo Benedicto XVI- y llévenlo por doquier, para que todos experimenten el consuelo y la fortaleza en la fe. Hagan saber a cuantos se encuentran cerca o lejos que he confiado a la Madre de Dios el futuro de su Patria, avanzando por caminos de renovación y esperanza, para el mayor bien de todos los cubanos. También he suplicado a la Virgen Santísima por las necesidades de los que sufren, de los que están privados de libertad, separados de sus seres queridos o pasan por graves momentos de dificultad. He puesto asimismo en su inmaculado Corazón a los jóvenes, para que sean auténticos amigos de Cristo y no sucumban a propuestas que dejan la tristeza tras de sí”.

“Ante María de la Caridad, también me he acordado de modo particular de los cubanos descendientes de quienes llegaron aquí desde África, así como de la cercana población de Haití, que aún sufre las consecuencias del conocido terremoto de hace dos años. Y no he olvidado a tantos campesinos y a sus familias, que desean vivir intensamente en sus hogares el Evangelio, y ofrecen también sus casas como centros de misión para la celebración de la Eucaristía”.

“A ejemplo de la Santísima Virgen -dijo el Pontífice para concluir- animo a todos los hijos de esta querida tierra a seguir edificando la vida sobre la roca firme que es Jesucristo, a trabajar por la justicia, a ser servidores de la caridad y a perseverar en medio de las pruebas. Que nada ni nadie les quite la alegría interior, tan característica del alma cubana”.

La historia de la Virgen de la Caridad del Cobre y de su santuario, el lugar de peregrinación más venerado de Cuba, comienza en 1606, cuando tres pescadores -dos indios y un esclavo negro- encontraron una imagen de madera de la Madre de Cristo que flotaba sobre las aguas de la Bahía de Nipe, con la inscripción “soy la Virgen de la Caridad”. La estatua fue llevada a la mina de El Cobre, y en esta localidad surgió el primer santuario en 1684. En 1801 fue leído en el Santuario el “Manifiesto por la libertad de los esclavos de las minas de El Cobre”, gracias al compromiso del capellán en favor de los esclavos. En 1916, el Papa Benedicto XV proclamó la Virgen de la Caridad patrona de Cuba. El santuario actual fue inaugurado en 1927; Pablo VI le confirió el título de Basílica Menor en 1977.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Detienen en Valencia a un más que posible activista de Al Qaeda


Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir con todos vosotros la noticia que el diario La Vanguardia publicó ayer martes 27 de marzo.

A nadie se le escapa lo casual de esta detención, tras los lamentables asesinatos del yihadista francés de origen argelino, Mohamed Merah. El posible miembro de Al Qaeda, al que el Ministerio del Interior no ha proporcionado su nombre, se le detuvo ayer tras un año de investigación. Quizás las fuerzas de seguridad del Estado, creyesen oportuno detenerle, antes de que pudiera repetirse en España lo sucedido en el país galo.


De confirmarse que el detenido fuese miembro de Al Qaeda, estaríamos ante un caso evidente de que en España se está reclutando a personas para la lucha armada del grupo terrorista de la yihad (guerra santa) en todo el mundo.


No sabemos si en la reunión informal que han mantenido, precisamente hoy en Seúl, los presidentes Obama y Rajoy, donde el gobernante norteamericano invitó al presidente español a visitar la Casa Blanca, tratarán la lucha activa contra el “terrorismo islamista”.


Desde Temple Barcelona, a continuación compartimos con todos vosotros la noticia.


Rostro de M.H.A. facilitado por el Ministerio del Interior español.


La Vanguardia, Barcelona (Redacción / Agencias).- La Guardia Civil ha detenido este martes en Valencia a un presunto yihadista por formar parte de la red terrorista de Al Qaeda, según ha podido saber LaVanguardia.com. El hombre responde a las iniciales M. H. A. y era conocido en el seno de la organización como el "bibliotecario", una pieza clave de la campaña de propaganda y de captación de terroristas en Internet, según ha adelantado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.


El miembro de Al Qaeda detenido tenía residencia fija en la capital del Turia y es de Arabia Saudí si bien nació en Amán (Jordanía), según fuentes de la lucha antiterrorista. Las mismas fuentes han precisado que el detenido tenía fijada su residencia en la calle Juan XXIII de la ciudad valenciana y se le acusa de administrar un foro de carácter yihadista.

El arrestado estaba dedicado a tiempo completo a difundir la yihad en Internet, trabajaba en su casa entre 8 y 16 horas diarias a la captación y adoctrinamiento de islamistas radicales e incluso a facilitar el transporte de terroristas a Afganistán y otras zonas en las que actúa Al Qaeda.


Fernández Díaz ha destacado que la formación terrorista del asesino de Toulouse, Mohamed Merah, se realizó en foros yihadistas como el que administraba el detenido en Valencia, aunque ha dejado claro que una y otra operación no guardan relación alguna.

La investigación, que comenzó en febrero de 2011, ha dado lugar a diligencias previas del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

El titular de Interior ha destacado la importancia de la operación, que continúa abierta y en la que han trabajado un centenar de guardias civiles durante un año y que demuestra el esfuerzo de los servicios de información por prevenir el terrorismo yihadista en España.

martes, 27 de marzo de 2012

La Sábana Santa: La conexión templaria


Desde la encomienda de Barcelona volvemos a tratar el apartado dedicado al análisis histórico de la Orden del Temple durante el Medievo.

Precisamente, hemos seleccionado unas líneas de la paleógrafa italiana Barbara Frale, recogidas de su libro “I templari e la sindone di Cristo”, donde esta vez nos relata la importancia que tuvo el Santo Sepulcro para los templarios.

Desde Temple Barcelona recomendamos su lectura para un mayor esclarecimiento de los hechos acaecidos.

El misterioso ídolo de los templarios (II)

  1. Perder el Sepulcro y el honor

En 1187, Saladino, sultán de Egipto, que había conseguido unir el frente islámico contra los estados cruzados, infligió al ejército cristiano una trágica derrota en las proximidades del lugar conocido como Cuernos de Hattin. Los templarios y los hospitalarios presos fueron asesinados y muchas fortalezas pasaron a manos musulmanas. Jerusalén se perdió y el Santo Sepulcro no volvió al dominio cristiano sino por un breve periodo en época del emperador Federico II, que estableció con el sultán al-Kamil un acuerdo especial que a muchos les pareció una traición. La pérdida de Jerusalén produjo un daño enorme a la orden del Temple, nacida expresamente para defender Tierra Santa. Los historiadores han puesto ampliamente de relieve sus gravísimas pérdidas de índole material, pero tal vez sean más destacables aún los efectos devastadores que la derrota tuvo en lo que hoy llamaríamos la “moral de la tropa”. Los templarios tenían un vínculo estrechísimo con la tumba de Cristo, y justamente en ese lugar tan particularmente sagrado –centro ideal y material de la cristiandad- había nacido la primera confraternidad de Hugo de Payens. Perder el Sepulcro significaba perder el honor.

A comienzos del siglo XIII hubo un gran movimiento colectivo a favor del relanzamiento de la cruzada y la recuperación de la Ciudad Santa; el papa Inocencio III, que era muy sensible a este problema, trató de ayudar por todos los medios a las órdenes militares humilladas por la victoria de Saladino. Entre 1199 y 1203 se organizó una nueva expedición a Oriente encabezada por Venecia y algunos grandes barones franceses; pero una vez que estuvo en Constantinopla, el ejército cruzado aprovechó la circunstancia de que el Imperio bizantino atravesaba una gravísima fase de decadencia política, y las grandes riquezas de la ciudad estimularon el ansia de conquista de los cruzados. Pese a la excomunión de Inocencio III, la que debía ser la Cuarta Cruzada para la recuperación del Santo Sepulcro se transformó en un tremendo baño de sangre de cofrades, también cristianos, si bien de una Iglesia que se había separado de Roma con el cisma del año 1054. Los venecianos, que habían dirigido el desplazamiento del objetivo de Jerusalén a las riquezas de Bizancio, se repartieron con los franceses el enorme botín saqueado a la ciudad, un tesoro incalculable de metales preciosos, obras de arte y reliquias únicas en el mundo; los vencedores también se repartieron los territorios del antiguo Imperio bizantino, con lo que se fundó el denominado Imperio Latino de Oriente. El acontecimiento dejó una mancha oscura sobre la imagen de la cruzada en general: había quedado patente que determinadas ideas ya no captaban el corazón de la gente como en otro tiempo, que los intereses económicos y políticos estaban por encima de cualquier otra cosa. A partir de ese momento, la sociedad cristiana comenzó a dudar de que alguna vez fuera posible recuperar de verdad el Santo Sepulcro.

En el transcurso del siglo XIII la reconquista islámica de Tierra Santa prosiguió sin pausa y las órdenes militares tuvieron que resignarse a continuas derrotas. La orden del Temple hubo de adaptarse poco a poco al nuevo estado de cosas cambiando en parte sus funciones: si ya no era posible concentrar el servicio en la actividad militar, porque el frente islámico era demasiado fuerte, se podía incrementar la actividad financiera acumulando dinero que un día, cuando fuera posible, se emplearía para reconquistar Jerusalén. De esa manera, el Temple se convirtió en una especie de banca al servicio de la cruzada; los papas se sirvieron de ella para resguardar e invertir el dinero de las limosnas recogidas para Tierra Santa, y la orden, dada su firme reputación de honestidad, fue utilizada como tesorería también por los soberanos cristianos.

Entre 1260 y 1270, el sultán Baibars redujo el reino cristiano a una angosta franja costera que tenía como capital la ciudad de Acre, en Siria. La sociedad occidental comenzó a alimentar serias dudas acerca de la utilidad de las órdenes militares: muchas personas se preguntaban si era justo mantener en pie estos colosos colmados de privilegios que iban de derrota en derrota y no eran capaces de recuperar los Santos Lugares. En 1281 también cayó Acre, a pesar de una desesperada resistencia en la que los templarios dieron prueba de heroísmo y el gran maestre Guillaume de Beaujeu murió en el campo de batalla para cubrir la fuga de los demás. Se había perdido hasta el último baluarte de Tierra Santa: la época de las cruzadas había concluido con una derrota. Naturalmente, el acontecimiento tuvo gravísimas repercusiones para las órdenes militares, que se vieron prioritariamente obligadas a buscar una nueva sede en Oriente: los templarios y los hospitalarios se establecieron en la isla de Chipre, mientras que los teutones, miembros de una orden fundada a mediados del siglo XIII, desplazaron su objetivos a su expansión por el este de Europa.

La caída de Acre convenció al papa Nicolás IV de la necesidad de reunir a los templarios y a los hospitalarios en una nueva y única orden, más grande y más fuerte, que estuviera finalmente en condiciones de recuperar Tierra Santa. Era un proyecto del que ya se había hablado en el concilio de Lyon de 1274, en el que también se había tratado de la posibilidad de confiar la conducción de la nueva orden unida a uno de los soberanos cristianos, que tal vez debía ser viudo o célibe para respetar la naturaleza monástica de estas instituciones. La iniciativa no había llegado en realidad a nada debido a la feroz oposición de los grandes maestres del Temple y del Hospital. En 1305, el nuevo papa Clemente V retomó el proyecto de la fusión y con ese fin pidió a los respectivos jefes del Temple y el Hospital que se pronunciaran sobre la cuestión en incluso que presentaran un plan para la nueva cruzada. El gran maestre de los templarios Jacques de Molay se pronunció completamente en contra: si ambas órdenes se convertían en un único cuerpo en manos de un soberano europeo, esa monarquía la instrumentalizaría en beneficio de sus fines políticos, olvidando Jerusalén y Tierra Santa.

En cuanto a la nueva expedición de los cruzados, el máximo responsable de los templarios explicaba al papa que no debía confiar la dirección militar a Felipe el Hermoso, sino más bien a Jaime II, rey de Aragón. El soberano español podía ser muy útil por la importancia de su flota, y además –lo que por cierto no era de despreciar- se sabía que era un hombre profundamente respetuoso de la autoridad apostólica y que en ese sentido su mentalidad congeniaba con la de los templarios, que consideraban al papa como dueño y señor de su orden: Felipe el Hermoso, en cambio, se proclamaba completamente autónomo respecto de la autoridad pontificia. Apenas unos años antes, entre 1294 y 1303, el monarca había mantenido un abierto conflicto con el papa Bonifacio VIII, quien lo había excomulgado; el atentado de Anagni, destinado a arrestar al papa y deportarlo prisionero al otro lado de los Alpes, había impedido que la bula de excomunión llegara al dominio público, peor, sea como fuere, la posición del rey seguía siendo muy delicada. Finalmente, había un aspecto que no se podía ocultar: Felipe el Hermoso quería que las tropas de los cruzados pasaran por el territorio de Armenia, con la oculta intención de conquistar ese reino, cristiano aunque no católico, y convertirlo en una colonia de Francia. El Temple poseía una provincia en Armenia, y los jefes locales habían informado a los templarios que jamás debían dejar entrar la caballería francesa en sus fortalezas, porque temían ser asaltados a traición. El memorial escrito por Jacques de Molay enmascaraba las verdaderas intenciones de la monarquía francesa en lo tocante a la futura cruzada, e indudablemente boicoteaba los planes de Felipe el Hermoso; sin duda, el soberano y sus consejeros veían en la orden del Temple un serio obstáculo a sus proyectos de política internacional. En 1306 la situación de Felipe el Hermoso se vio comprometida por una insurrección popular a causa de algunas de sus maniobras financieras, que habían producido en el reino una tremenda inflación. El soberano tenía urgente necesidad de dinero para salvar la emergencia, y en la Torre del Temple en París (una fortaleza impresionantemente grande) se guardaban ingentes sumas de capital líquido. Fue entonces cuando se disparó la maniobra del ataque a la orden.

A comienzos de 1307, Jacques de Molay zarpaba de Chipre y llegaba a Europa para encontrarse con Clemente V, mientras que el jefe de los hospitalarios postergaba el viaje porque se había visto obligado a dirigir ciertas operaciones militares que comprometían a su orden. El gran maestre del Temple no habría de regresar nunca más a Oriente: pocos meses después daría comienzo el largo proceso cuyo desarrollo, tristemente famoso, puede resumirse en unas pocas fases esenciales.

lunes, 26 de marzo de 2012

Evangelio dominical: El grano que muere da mucho fruto.


Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir un lunes más la reflexión del evangelio dominical de ayer 25 de marzo.

Desde Temple Barcelona deseamos que la meditación del Evangelio, os sea agradable.

“Entre los que habían subido para adorar durante la fiesta, había unos griegos
que se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le dijeron: "Señor, queremos ver a Jesús".
Felipe fue a decírselo a Andrés, y ambos se lo dijeron a Jesús.
El les respondió: "Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.
Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.
Mi alma ahora está turbada, ¿Y qué diré: 'Padre, líbrame de esta hora'? ¡Si para eso he llegado a esta hora!
¡Padre, glorifica tu Nombre!". Entonces se oyó una voz del cielo: "Ya lo he glorificado y lo volveré a glorificar".
La multitud que estaba presente y oyó estas palabras, pensaba que era un trueno. Otros decían: "Le ha hablado un ángel".
Jesús respondió: "Esta voz no se oyó por mí, sino por ustedes.
Ahora ha llegado el juicio de este mundo, ahora el Príncipe de este mundo será arrojado afuera;
y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí".
Jesús decía esto para indicar cómo iba a morir.” (Jn 12, 20-33)

Reflexión:

Esta vez el discípulo amado nos habla de la paradoja que sucede cuando un grano que se arroja a la tierra, al morir acaba dando fruto. Pues bien, Jesús nos indica con esta expresión que cuándo muera en la cruz, derramando su sangre. Su muerte no será en vano, pues no sólo acabará resucitando, sino que gracias a ese extraordinario suceso, personas de todo el mundo creerán en su Palabra, porque la Palabra, al igual que los hechos, proceden del Padre. Vienen de Dios.

Gracias a Jesús, la muerte no es el final, sino el principio para la germinación de una nueva experiencia, la Vida eterna.

Plegaria:

¡Señor!, No permitas que sólo creamos, por el mero hecho de haber escuchado o visto. Ilumina nuestra mente para que podamos percibirte aunque nuestros oídos no puedan escuchar o nuestros ojos no puedan ver. Te pedimos que cuando nuestro cuerpo perezca, hagas que nuestra alma acuda a Ti para vivir eternamente en paz.

viernes, 23 de marzo de 2012

El imán de Terrassa: "¡Amonestad a las que temáis que se rebelen, pegadlas!"


Desde la encomienda de Barcelona, nos hacemos eco de una noticia que publicó el diario La Vanguardia el pasado miércoles 21 de marzo, donde recogía que la fiscalía se querellará contra el imán de Terrassa (Barcelona) por incitar a los varones durante sus sermones a pegar a las mujeres.

Este individuo, que utiliza la fe del islam para adoctrinar a todo varón que acude a la mezquita a orar, es el primer filtro para “crear” a tipejos que no dudarán en utilizar la violencia (sirva de ejemplo los asesinatos de Toulusse) en nombre de Alá.

Apoyamos la iniciativa de la fiscalía, mensajes de este tipo, no pueden dejarnos impasibles y la sociedad en general debe pronunciarse en contra de la violencia, venga de donde venga.

Estaría bien que el colectivo feminista catalán (las de origen cristiano, porque otras no pueden hablar) se manifieste ante la entrada de la mezquita de Terrassa y dejen oír sus quejas. Para aquéllos que así lo deseen pueden dirigirse a la calle del Doctor Pearson de Terrassa. Se da la paradoja que la ubicación de la mezquita está a escasos 300 metros de la Plaça de la Dona (Plaza de la Mujer).

Desde Temple Barcelona, reproducimos la noticia íntegramente.

Imagen ante la prensa del imán de Terrassa.

La Vanguardia. Barcelona. (Redacción).- El análisis de los sermones del imán de Terrassa que incluye la querella del fiscal por incitar a la violencia contra la mujer, deja frases muy reveladoras, en las que, el clérigo, citando en ocasiones al islam, revela a los fieles cómo afrontar los problemas conyugales con la esposa e insta explícitamente a acudir a "los golpes" tras utilizar previamente otros métodos.

La querella analiza dos sermones, el primero pronunciado el 16 de diciembre de 2011 y el segundo, el día 20 de enero de este año. En el primero, el imán plantea los conflictos "que pasan dentro del hogar" y se apresura a aportar "soluciones" rechazando además que se deba acudir al divorcio. Citando el Corán, el imán proclama: "¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejarlas solas en el lecho, pegarlas! si os obedecen, no os metáis más con ellas, Alá es excelso, grande" (sic.).

Más adelante y siguiendo este mandato, el imán advierte que no hay que utilizar "soluciones o métodos que el Islam no nos ha aconsejado" e insta al hombre a, primeramente, "enseñar a su esposa las obligaciones y deberes que Dios nos ha dictado". Si ello no funciona -continúa el sermón-, el imán indica que el paso siguiente es que "el hombre deje sola a su esposa en el lecho, solamente en el lecho, negándole las relaciones sexuales".

Según sigue el imán, "los golpes" son el siguiente método a acudir, aunque 'matiza' que "los golpes no son lo que provocan las fracturas de los huesos, no son los que hacen correr la sangre, no son los golpes en la cara..." para concluir que los únicos permitidos son los que se propinan con el Siwak, "una barra de madera que tiene la medida de un dedo", según indica el traductor del sermón en una nota de la querella. Tal como describe la querella, el imán escenifica durante el sermón como se debe golpear con el citado artilugio.

Seguidamente, el imán insiste en que "en el Islam los golpes son una práctica tolerable, pero tienen límites a los que se llega cuando las otras soluciones no son efectivas". Y va más allá, posteriormente cuando claramente aconseja que estos golpes sean discretos y que "nadie sepa de ellos fuera de la vida conyugal...".

Aconseja no denunciar a los maridos

Durante los dos sermones analizados, el líder religioso también se dedica a criticar "las leyes contrarias a las leyes islámicas" que protegen "lo que se hace llamar los derechos de la mujer" e insta a las mujeres musulmanas a no denunciar y a obedecer al marido. El imán amenaza a las mujeres e hijos que decidan denunciar que sus actos tendrán consecuencias. "Que la mujer, que la chica, que el hijo sepan todos que en el día del juicio final no habrá nadie que les pueda cubrir", asegura. E insiste: "Que la persona, en el día del juicio final, no tendrá ni dinero, ni hijos, ni policía, ni gendarme que le puede ayudar. Se tendrá en cuenta la fe, la buena obra, la obediencia al marido, la obediencia al marido y la obediencia a los padres".

El fiscal de Delitos de Odio y Discriminación en Catalunya ha interpuesto una querella criminal contra el imán de Terrassa (Barcelona) Abdeslam L., acusado de incitar a la violencia contra la mujer.

En la querella, presentada ante el juez decano de Terrassa, el fiscal de Delitos de Odio y Discriminación en Catalunya, Miguel Ángel Aguilar, acusa al imán de incitar a la violencia contra la mujer. La Fiscalía considera que Abdeslam L. "estaría aprovechando su condición de líder religioso dentro de la comunidad musulmana de Terrassa para proferir mensajes claramente discriminatorios y vulneradores del principio de igualdad y del derecho a la integridad física y moral de la mujer", describe la querella".

jueves, 22 de marzo de 2012

Mohamed Merah: el asesino de la moto.


Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir con todos vosotros una noticia que fue publicada ayer miércoles por el diario español “El Mundo” sobre los trágicos episodios acaecidos en el sur de Francia. Se trata como desgraciadamente saben, del asesinato de siete personas por parte del ciudadano francés de origen argelino, Mohamed Merah.

El asesino en cuestión, no se trataba de ningún neonazi, ni tampoco de un individuo de la ultraderecha, como apuntaban algunos medios de comunicación franceses, sino de un fanático joven de la secta terrorista de Al Qaeda.

La tolerancia de una Europa “excesivamente” respetuosa y tolerante con sus leyes de “acogida”, lleva a que se instalen en las ciudades del Viejo continente personajes que se identifican con la lucha yihadista de fanáticos musulmanes que ven a Occidente como un enemigo, en lugar de a un vecino.

¿Seremos capaces los europeos de afrontar los nuevos retos del siglo XXI para evitar que se propaguen por todo nuestro continente células terroristas que pretendan el asesinato de conciudadanos como arma reivindicativa?

Desde Temple Barcelona reproducimos el rostro del joven asesino de 23 años, juntamente con la noticia publicada en el diario El Mundo.

Fotografía del asesino Mohamed Merah

Diario El Mundo

El presunto asesino de siete personas en las localidades francesas de Toulouse y Montauban dijo que rechazó perpetrar para Al Qaeda un ataque suicida, pero que aceptó "una misión general para cometer un atentado", según reveló este miércoles el titular del Interior, Claude Guéant.

En declaraciones a la cadena de televisión privada TF1, el ministro dijo que espera que Mohamed Merah, un francés de origen argelino, se entregue "pronto" a las fuerzas de seguridad, que le tienen cercado desde hace horas.

El criminal, de 23 años, está fuertemente armado en su domicilio, situado en la primera planta de un edifico de cinco pisos que ha sido evacuado y que se encuentra rodeado por agentes de los cuerpos de élite de la policía francesa. Las autoridades han cortado la electricidad en todo el barrio donde se encuentra atrincherado.

"Dice que se va a entregar pronto", indicó Guéant, señalando que el presunto asesino quiere hacerlo "entrada la noche". Las condiciones de su arresto "aún están siendo discutidas", agregó el titular del Interior. Según Guéant, Merah ha explicado cómo recibió instrucciones de Al Qaeda durante su estancia en Pakistán.

Por la tarde, el fiscal jefe de París, François Molins, había indicado que el 'asesino de la moto' quería matar este mismo miércoles a un militar "a la salida de su domicilio", y además "tenía otros proyectos criminales", como acabar con la vida de dos policías que ya tenía localizados.

Merah, de 23 años y empleado en un taller mecánico, fue localizado de madrugada a tan sólo tres kilómetros del colegio judío Ozar Hatorah, el objetivo de su último atentado, llevado a cabo el pasado lunes. Según indicaron las autoridades, el criminal ha asegurado que se entregará esta noche. Con anterioridad, dijo que se rendiría al mediodía, y después por la tarde.

Según el fiscal Molins, el terrorista "se enorgullece" de lo que ha hecho y sólo se arrepiente de no haber causado más muertes. Las autoridades encontraron la cámara que llevaba al cuello cuando realizó la matanza en la escuela judía, pero su contenido aún no ha sido analizado.

La moto del asesino

Las autoridades detuvieron a la madre y la novia del asesino, además de su hermano, el salafista Abdelkader, que tenía material explosivo en su coche. El fiscal de París señaló que también se ha encontrado la moto con la que se cree que Merah cometió sus matanzas. Ahora, el Gobierno francés quiere "capturarlo vivo", pero la policía asegura que ha intentado entrar varias veces en la vivienda sin éxito.

El joven, que presume de haber "puesto a Francia de rodillas", tiene según los investigadores un "perfil de autorradicalización salafista atípico", que le llevó a efectuar dos viajes a Afganistán y Pakistán, en los que pudo haber recibido entrenamiento en combate.

En el primero de esos desplazamientos fue parado en un control de de carretera por policías afganos y entregado al Ejército estadounidense, que lo envió de vuelta a Francia. El segundo se vio interrumpido al cabo de dos meses ya que Merah padeció un ataque de hepatitis A. En 2011, las autoridades galas le interrogaron para que explicara sus estancias en esos países.

miércoles, 21 de marzo de 2012

El Templo, edificio sagrado y edificio religioso: IIª parte.


Desde la encomienda de Barcelona continuamos con la segunda parte dedicada a indagar en las características arquitectónicas de los templos cristianos.

Para ello hemos extraído un nuevo texto del que fuera escritor e investigador Xavier Musquera de su libro, “La aventura de los templarios en España”.

Desde Temple Barcelona confiamos en que este apartado os haya gustado.

Planta de la catedral de Barcelona con su brazo en forma de cruz.

Todo el universo es, al mismo tiempo, una entidad espiritual, un ser anímico y con corporeidad manifestada, fuera de él nada existe. El edificio sagrado posee unas pautas en su elaboración que representan las estructuras y el orden existentes en el cosmos. Es entonces cuando la arquitectura del templo, al ser una representación del universo, se convierte en una Imago Mundi.

Este centro, en el que se produce esa comunicación con lo divino, no depende de las dimensiones del edificio, sino de su configuración. Desde la ermita más humilde, hasta la catedral más impresionante.

El templo cristiano medieval acostumbra a ser una cruz rebatida en el plano y orientada según los cuatro puntos cardinales. Esta cruz es el despliegue de un cubo (seis caras) que marca las seis direcciones del espacio, al igual que los seis días de la creación, equivalentes a un tiempo sagrado.

La relación que poseían estas construcciones con los puntos cardinales, los cuatro elementos y su orientación con respecto a las constelaciones formaba con el diseño zodiacal un conjunto indivisible. Por aquel tiempo, Astrología y Astronomía eran una misma ciencia y llegaban a la conclusión de que si todo se encuentra bajo los designios de Dios, en consecuencia, los astros se moverán según leyes divinas. La importancia de los astros resultaba evidente para el hombre de la Edad Media, convencido de que éstos guiaban sus acciones.

En aquella época, era muy importante la entrada de la primavera, cuando hacía su aparición el signo de Aries, que era el tiempo de la Pasión de Jesús el Cristo, según el calendario litúrgico. Por ello, en numerosas construcciones pueden observarse las imágenes de un carnero en lo alto de bóvedas, baptisterios, capiteles, tejados o campanarios. Tengamos presente que la constelación de Aries es una de las más claras del firmamento y es observable a simple vista. No es de extrañar, por tanto, que numerosas iglesias y catedrales estén orientadas hacia constelaciones, con lo que se indica el orden del universo en estas edificaciones dirigidas al Arquitecto supremo.

Las construcciones medievales son fieles exponentes de las formas de pensamiento de la época. Dios, creador del universo, es ante todo orden y le corresponde a la arquitectura la capacidad de representar dicho orden a través de las proporciones y las matemáticas de la geometría.

Desde un principio, el cristianismo tuvo que elegir entre las dos corrientes artísticas que confluían en aquel tiempo. De una parte existía la corriente helenística, que no concebía la divinidad sino que la esculpía para darle forma, y, por otra, la judía, que era fundamentalmente anicónica, es decir, contraria a las imágenes. La disyuntiva se resolvió al buscar un simbolismo indirecto que fuese más allá de la apariencia representada. Así fue como apareció, por ejemplo, además de una fauna auténtica, real, que en ocasiones representaba a la autóctona, otra de aspecto desbordante de fantasía, híbrida o más bien monstruosa.

El románico es tal vez uno de los estilos en los que más abundan las representaciones de animales. Una fauna casi infinita desfila ante los ojos de aquel que contempla capiteles, metopas, canecillos y todos aquellos elementos arquitectónicos que son considerados como ornamentales.

Es entonces cuando los gremios artesanales de los maestros constructores entran en escena y ofrecen al buscador de verdades trascendentes las claves necesarias para adquirir saberes y conocimientos vetados para la época.

Aquellos que participan en su realización lo hacen conscientes de la existencia de una doble lectura: la primera va dirigida al pueblo llano, la segunda a los iniciados. Con la primera, el clero asegura su poder temporal y espiritual, que se consagra únicamente en las enseñanzas religiosas. La segunda, secreta, permite a los hermetistas leer en la piedra esculpida los arcanos de la gran obra alquímica.

Para una inmensa mayoría, la simplicidad en la interpretación era suficiente para poseer conceptos básicos como vicio y virtud, o pecado y castigo. Pero más allá se hallan claves que tan sólo unos pocos sabían descifrar.

Desgraciadamente, con el tiempo, muchos símbolos vieron cómo iba cambiando su significado, hasta que algunos de ellos, que en un principio fueron de signo positivo, llegaron a convertirse en negativos.

Era necesario poseer un conocimiento preciso de los símbolos y de su correcto significado, así como un sincretismo que pudiera aglutinar principios y leyes más allá de corrientes filosóficas o religiosas, pero había siempre que ocultar estos conocimientos universales para no transgredir la aparente ortodoxia de su obra. La Iglesia, poder supremo, no podía admitir enseñanzas que no fuesen las transmitidas por ella. Cualquier otra, por trascendente que fuera, tenía o bien un origen pagano, o bien uno demoníaco.

Hay que observar con detenimiento las obras realizadas por estas hermandades de constructores y quitarles esa leve capa de barniz cristianizante para levantar un poco el velo de Isis y ver más allá de lo aparente. Sólo así podremos conectar con la esencia del mensaje y penetrar en el mundo de la gnosis, del conocimiento no revelado que se adquiere sólo con esfuerzo.

Lo citado anteriormente no ha sido tan sólo una breve exposición de los conceptos y las ideas que motivaron la construcción de estos edificios en la Edad Media, sino que también ha pretendido ofrecer el contexto en el que se desarrollaron. Tener una idea general de cuál era la mentalidad de aquellas gentes nos permitirá un acercamiento más preciso sobre la que podía poseer la Orden del Temple.

Si la astrología, la alquimia y otros conceptos tradicionales estaban vigentes, tendremos ya algunas bases para emprender esa búsqueda en pos de esas posibles huellas templarias.

martes, 20 de marzo de 2012

El Templo, edificio sagrado y edificio religioso: Iª parte.


Desde la encomienda de Barcelona continuamos con el contenido dedicado a comprender mejor los aspectos socio-culturales y su evolución en lo concerniente a la religión. Por ello no puede entenderse la construcción de los templos dedicados a las divinidades, si antes uno no se adentra en las motivaciones que propician dichas construcciones.

Por ello hemos recuperado un texto del escritor e investigador, Xavier Musquera, de su libro “La aventura de los templarios en España” donde relata interesantes propuestas.

Desde Temple Barcelona alentamos a su lectura.

Fotografía de la cripta de la catedral de Barcelona.

Elegir el lugar idóneo para la edificación de templos en los que el ser humano pudiera estar en contacto con lo divino ha sido desde siempre una constante en la historia del hombre. Los romanos llamaron a estos terrenos habitados por las fuerzas de la Tierra, Genius loci; para el mundo celta, las corrientes subterráneas representadas por la serpiente eran llamadas wuivres y, para los chinos, las corrientes telúricas eran las venas del dragón. Todas las culturas han buscado lugares especiales para la ubicación de sus edificios religiosos.

Muchos templos poseen una arquitectura sagrada, basada en una geometría también sagrada. A través de los tiempos, el templo ha sido el libro abierto que revela el drama eterno del ser humano: transformar su encarnación involutiva en un cuerpo de luz, objetivo final de su existencia, de la misma forma que lo hizo la planta respecto al reino mineral y a su vez lo hizo el animal respecto al vegetal.

A través de esta visión cósmica del hombre, éste se convierte en un antropocosmos y la geometría sagrada, convertida en templo, se transforma en un cosmodrama para que pueda llevarse a cabo este renacimiento.

El edificio no es simplemente una forma estructural, es mucho más. En realidad se trata de una realización trascendente. Trabajando la materia, se la modela y transforma para darle una forma determinada que va más allá del puro trabajo técnico. Esa materia elaborada no es el medio para invocar a la divinidad, sino que se convierte en el transmisor por el cual la divinidad se manifiesta. Trabajada adecuadamente, crea la atmósfera necesaria para la comunicación con lo transcendente, lo divino.

Esta arquitectura simbólica e iniciática posee claves y enigmas que hacen pensar que tras su construcción pudo haber mucho más que un simple motivo religioso. Este es el arte sagrado, que no puede confundirse con el religioso.

Comprender el mundo medieval resulta difícil si no se penetra en la idea básica de que la naturaleza no tenía sentido si no se observaba como un medio transcendente. Dios se revela a través de los símbolos que encontramos en la propia naturaleza. No es meramente casual que los monasterios se asentaran en plena naturaleza para buscar en ella respuestas y permitir el recogimiento y el estudio.

Es necesario trasladarse a la Edad Media e intentar comprender la mentalidad de la época. Es evidente que se trataba de una forma de pensamiento muy alejada de la del hombre del siglo XXI.

Para el hombre medieval, el universo y todo cuanto contenía no eran otra cosa que la emanación de la divinidad; el mundo histórico, al igual que el natural, dependían exclusivamente de Dios. Él se reflejaba en el universo y el hombre, a través de su conocimiento podía acercarse a Él. Esta mentalidad era la que permitía a la Iglesia influir en un pueblo inculto, atemorizado por el sentimiento del pecado y el rigor del castigo.

La edificación de construcciones tanto religiosas como sagradas tenía por objetivo convertirse en símbolo de Dios. La planificación del edificio comenzaba con la toma de medidas y para ello se empleaba la utilización de cuerdas, con las que se formaban triángulos y cuadrados que servían para disponer de forma proporcional a los templos o algunos de los elementos que los configurarían. Aunque no eran evidentemente de alta precisión, ayudaban cuando menos a disponer de una dimensión, la horizontal, reflejo de la que más tarde y a escala se convertiría en el edificio.

La construcción se divide en tres niveles: cognicio in exteribus, cognicio in interibus y, finalmente, cognicio in superibus.

El primero de ellos es la relación existente entre los objetos que se hallan fuera del ser humano y que se encuentran ordenados y clasificados por mandato divino. Es entonces cuando interviene la arquitectura con su propio lenguaje, con los sistemas constructivos y ornamentales, para convertirse en algo estético y a la vez comprensible para el hombre.

El segundo concepto o nivel trata de la razón, lo racional, ya que todo cuanto existe posee en su interior la chispa divina. Por consiguiente, si el hombre forma parte de lo existente, poseerá la capacidad para realizar obras que representen a esa naturaleza manifestada. Así es como a la arquitectura se la define como Natura Artificialis.

Finalmente, el tercer concepto tiene relación con el símbolo, que transmite la idea de estructura organizada de un modo concreto; es decir, su finalidad no es solamente la de comprender la obra de Dios, sino la de entenderlo a Él y constituir lo que podría llamarse una naturaleza alternativa, con la pretensión de alcanzar a la divinidad a través de los símbolos por ella representados. Se trataría pues de un Itininerarium mentis in Deum.

Un espacio considerado sagrado cuando posee particularidades y características que le diferenciaban de los demás y existe en él una fuerte presencia espiritual ligada a la que se ha dado en llamar geografía sagrada.

Todos los pueblos, desde la noche de los tiempos hasta la actualidad, han poseído el concepto de un centro primordial del que todo surge. Montañas, cavernas, bosques, árboles, lagos o manantiales, son para distintas culturas formas simbólicas de este centro o eje del mundo, que han convertido en una Axis Mundi.